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Clases sociales y entramados de la desigualdad en América Latina y el Caribe
Vol. 34 No. 2 (2024)Clases sociales y entramados de la desigualdad en América Latina y el Caribe -
Vol. 34 No. 1 (2024)
Viejas realidades y nuevos emergentes de la precariedad laboral en América Latina y su abordaje desde las políticas públicas -
Vol. 33 No. 2 (2023)
Desigualdades digitales y economía de plataformas: nuevos desafíos laborales y de políticas públicas -
Vol. 33 No. 1 (2023)
Estratificación en movimiento: las clases medias, los trabajadores pobres y las elites en el contexto de recesión económica -
No. 24 (2011)
¿Quién de nosotros, en algún momento de su juventud, pensó, planificó u orientó sus acciones para lograr objetivos específicos? ¿Diseñó un futuro, y generó expectativas en torno a sus posibles logros en la vida?, pero tal vez no fue organizado, y la vida fue un devenir azaroso, casi incontrolable, con apuestas poco claras y coyunturales.
De un camino que permite el control de ciertas dimensiones de la vida, donde podemos incluir al amor tal vez, a otra vida donde las mismas dimensiones se nos vuelven caóticas, e insuperables, la movilidad en la sociedad, en nuestra sociedad, parece llevarnos a destinos disímiles.
Una mujer o un varón que se mueve en un contexto social donde se premia la red de contactos de acuerdo a una pertenencia social determinada, los estudios alcanzados, la expertiz lograda en el mundo del trabajo, el color de piel, la silueta y el rostro, el tono de la voz, el color del pelo, puede generar una indeterminada justificación de los resultados, logros o frustraciones alcanzadas a lo largo de la vida.
Cuando una economía crece, la democracia se consolida, y los sectores populares comienzan a retomar mayor protagonismo social y político, como lo señalan varios estudios de Argentina actualmente, podríamos preguntarnos qué sucede con las expectativas de ascenso social de la población, y cómo se construye ese horizonte de expectativas de acuerdo a la pertenencia social de los sujetos. -
No. 23 (2010)
Los diferentes autores que aquí se presentan, también recuperan no sólo tradiciones de análisis sobre la coyuntura nacional, sino también reactualizaciones de debates, y que desde perspectivas disímiles citan continuamente, como foco inspirador, el legado teórico de Charles Tilly.
Como planteaba Salvador Aguilar, en un escrito de homenaje a Charles Tilly de la editorial hacer de Barcelona: “…introdujo muchos más avances duraderos. Uno, la consideración de que los actores organizados no disponen de un arsenal ilimitado y a voluntad de recursos para la protesta y que dependen para ello de las tradiciones culturales heredadas desde dentro del conflicto. Esta idea, manejada ya por investigadores previos, la transformó Tilly en un concepto robusto y sistemático que está en el origen de muchos estudios posteriores que esclarecen la cuestión: la noción de repertorios de acción colectiva, definidos por él como relativamente deliberado. Los repertorios son creaciones culturales aprendidas, pero no descienden de la filosofía abstracta ni toman forma como resultado de la propaganda política, sino que surgen de la lucha.”
Es en la protesta donde la gente aprende a organizarse, a ser solidaria en la acción, a compartir su tiempo y su presente, pero también a romper ventanas, atacar policías cuanto estos emprenden con furia la disuasión de la ocupación callejera, a derribar casas deshonradas como las “madres del paco”, a escenificar marchas públicas, hacer peticiones, a mantener reuniones formales u organizar espacios de propaganda.
Esta escenificación de la “contienda política” se actualiza diariamente, en cada movimiento social que clama particularmente su destino, en cada demanda particular por cambiar los ejes de la distribución de la riqueza, del poder y la cultura dominante.
Lavboratorio recupera ese sentido de discusión, casi en tono de arenga, y que expresa la plural perspectiva de análisis en que se presentan, priorizando una razón académica, y una democrática forma de expresar el desarrollo de la ciencia social, a través de un instrumento de divulgación creado por la universidad pública. -
No. 22 (2008)
Desde Lavboratorio creemos que si bien vista desde diciembre de 2001 la Argentina actual aparece como una completa desconocida.
Un camino, con no pocos tropiezos, ha sido recorrido para poder cubrir en gran parte la inmediatez de las más urgentes necesidades sociales de los grupos más vulnerables.
Ahora esto no terminado con la alta conflictividad de la Argentina, pero sí han cambiado los sujetos de ésta, incorporándose nuevos actores con sus intereses y sus formas de actuar propias. Así es posible entender la irrupción del conflicto desatado en torno a las retenciones móviles, ya no son los mismos actores que en el 2001 los que llevaron adelante una protesta por la redistribución del ingreso, no fueron los sectores excluidos los que bloquearon rutas para reclamar un cambio en la política económica. Ahora, también pensamos que este conflicto, que tuvo su momento culminante cuando el Vicepresidente de la Nación con su voto «no positivo» desempató la votación del senado sobre las retenciones móviles, está lejos de haber terminado. -
No. 21 (2007)
Desde Lavboratorio creemos que plantearse nuevos interrogantes y, al menos, intentar darle respuesta, no es sólo un «juego»
académico si no que esto sirve para comprender mejor la «realidad social» y contribuir con acciones orientadas, esa es una
contribución que desde la universidad podemos y debemos dar.
En este número se incluyen un conjunto variado de artículos y comunicaciones, primero, un artículo de Chitarroni y Cimillo, se
interrogan si la Argentina se encamina a retornar a una situación laboral similar a la de los años setenta, antes de la gran transformación
que produjeron las políticas destinadas a debilitar al movimiento obrero; luego, Pablo Dalle, analiza la herencia y
movilidad ocupacional intergeneracional en la región del AMBA; Salvia, Stefani y Comas abordan los cambios en la estructura de
la ocupación desde dos dimensiones complementarias, por una parte, a partir del análisis de la organización productiva-laboral
y, por otra parte, a partir de analizar la calidad de las relaciones laborales o sociales de producción;luego, una reconsideración
tanto conceptual como práctica del concepto de precariedad laboral, a cargo de Sandra Guimenez; , Pablo Gutierrez, busca
contribuir a la discusión sobre le sector informal urbano, analizando las variables utilizadas habitualmente para describir y medir
empíricamente la estructura sectorial del empleo a partir de la EPH; y, por último, María Claudia Cabrera, analiza las relaciones
entre «mundo de la vida» y «mundo del trabajo», indagando particularmente en las características de esta relación en un grupo de
trabajadores en negro.
Por otra parte, este año todos fuimos sorprendidos, en mayor o menor medida, por un conflicto, uno, a nuestro parecer,
realmente inesperado, impensado. Nos referimos, por supuesto, al conflicto desatado en torno a la intervención del Instituto
Nacional de Estadísticas y Censos (INDeC). Es por ello que como usuarios de los productos de dicho instituto, porque
valoramos los avances que llevó adelante el INDeC en la transparencia, publicidad y continuidad de las estadísticas oficiales es
que decidimos realizar un dossier con unas pocas opiniones y pronunciamientos sobre el tema, como muestra vale un botón,
opiniones que no necesariamente coinciden plenamente con los de Lavboratorio, pero que si reflejan el estado de la situación en
torno al tema.
Además, adjuntos al presente número de Laboratorio enviamos dos documentos de la Comisión Técnica ATE-INDeC, que
por su valor metodológico, creemos que deben ser ampliamente difundidos.
Los Editores -
No. 20 (2007)
Desde Lavboratorio creemos que en el caso del análisis de la economía informal, su historia más reciente revela muy claramente
el papel que este concepto juega, así como sus debilidades y ventajas. Y en ese contexto surgen interrogantes que llaman a
una respuesta: ¿es posible seguir hablando de informalidad, o es una tentación de los enfoques dualistas de lo social?, ¿es
posible medirlo con los instrumentos estadísticos existentes?, ¿cómo se comporta operativamente este concepto?, en la actual
dinámica laboral, ¿es posible el pasaje informal-formal? ¿Cómo abordar el problema de la cristalización y reproducción de
diferentes formas y calidades de inserción laboral en el actual sistema socio-económico argentino?
A juicio de Lavboratorio el esclarecimiento de este problema requiere diferenciar analíticamente el campo de la estructura
económico-sectorial y las diferentes modalidades de trabajo y empleo en procura de hacer evidente el tipo de relación que ambas
esferas pueden tener en el actual el sistema económico. Tal cometido implica estudiar las diferentes formas de inserción ocupacional
de la fuerza de trabajo en clave con los distintos niveles de complejidad, organización y penetración que presentan las
políticas públicas y el desarrollo capitalista argentino, en términos de sus capacidades de integración económica y social.
En este marco, este Lavboratorio reúne trabajos que aborden temas y problemas vinculados con las diferentes maneras de
inserción laboral, modalidades de subsistencia y relaciones laborales que emergen, sobreviven y se desarrollan el marco de las
desigualdades estructurales y regionales, transformaciones y crisis que experimenta el sistema económico argentino. Al respecto,
hemos creído de particular importancia sumar una serie de trabajos donde se discuten nuevos observables a través de métodos
estadísticos o comparativos de casos, así como propuestas metodológicas y explicaciones que procuran hacer inteligible la
naturaleza y el sentido de los procesos de segmentación, fragmentación y polarización del sistema productivo, los mercados de
trabajo y la estructura social en la Argentina.
Si aceptamos que un régimen social de acumulación capitalista desigual y periférico enfrenta capacidades limitadas para generar
puestos de trabajo decentes, los problemas de empleo y de participación laboral pueden ser la expresión de los diferentes
modos de acumulación vigentes en dicho sistema expresadas en estrategias e intercambios entre diferentes tipos de agentes
económicos y sociales- y de sus necesidades efectivas de contar con fuerza de trabajo. Por otra parte, dado el potencial funcionamiento
relativamente independiente de las instituciones laborales, puede ser también necesario distinguir la existencia de
diferentes segmentos laborales con distintas modalidades de regulación y movilidad socio-ocupacional.
No pocas veces, la literatura especializada aborda la heterogeneidad del mercado de trabajo de manera separada. Por una parte, a
partir de diferencias económicas sectoriales u ocupacionales (sector pública, formal, informal o marginal); o, por otra, en términos
de precariedad laboral (estabilidad, seguridad y calidad del empleo). Ambas perspectivas aceptan que la economía y las
instituciones sociales hacen posibles y necesarios diferentes puestos de trabajo, representando situaciones diferenciales de
seguridad o vulnerabilidad para quienes los ocupan. En nuestro caso, mantener la diferenciación no implica proponer la
desvinculación de los segmentos del mercado laboral con respecto a los sectores económicos, pero tampoco ligarlas por definici
ón de manera independiente a la observación empírica. Su diferenciación tiene justamente como propósito no subsumir una
dimensión de análisis a otra, posibilitando una evaluación teórica y empírica de los cambios acontecidos en el tiempo, tanto en la
estructura sectorial como en las formas de inserción laboral, así como en el tipo de relación que se establece entre ambos aspectos.
Para avanzar en esta línea se abordó el tratamiento teórico, metodológico o empírico del funcionamiento heterogéneo de la
estructura ocupacional y/o segmentado del mercado de trabajo, como expresión o consecuencia de: a) heterogeneidades sectoriales,
b) desigualdades regionales, b) factores de discriminación étnica, social o cultural, c) desigualdades en los perfiles de educaci
ón y calificación de la oferta laboral, d) efectos de segregaciones socio-económicas residenciales; u otros factores que puedan ser
planteados en el marco del problema convocado.
Los Editores -
No. 19 (2006)
No mejor momento que ahora como para volver a poner en escena la reflexión de Seers que citáramos en el Lavboratorio
anterior:
“Las preguntas a plantearse acerca del desarrollo de un país son: ¿qué ha sucedido con la pobreza? ¿Qué ha
estado sucediendo con el desempleo? ¿Qué ha estado sucediendo con la desigualdad? Si el conjunto de estos
tres problemas ha empeorado, sería extraño llamar “desarrollo” al resultado aunque el ingreso per capita haya
crecido. Esto, por supuesto, se aplica también al futuro. Un “plan” que no contenga metas para la reducción de
la pobreza, la desocupación y la desigualdad, difícilmente pueda ser considerado un plan de desarrollo” (Seers,
1972: 23).
Al comparar la situación actual de la Argentina con la de tres años atrás, la recuperación económica y su impacto positivo sobre la
demanda agregada de empleo resultan hechos por demás evidentes. No obstante, cabe recordar que este crecimiento estuvo
precedido por la “crisis” más grave de la historia nacional, y que más allá de cualquier saludable discurso de optimismo, el
sistema socioeconómico en su conjunto parece estar todavía muy lejos de poder garantizar mecanismos de inclusión social
fundados en amplias oportunidades de progreso para todos.
En este contexto, más allá de los esfuerzos realizados, parecen todavía escasos los logros vinculados a garantizar que la inclusión
social se constituya en una efectiva política de Estado. Por una parte, se mantiene un gran vacío legal en cuanto al alcance de los
derechos sociales, las circunstancias en que los ciudadanos pueden hacerlos exigibles y las formas específicas en que el Estado está
obligado a atenderlos. En consecuencia, gran parte de los instrumentos de política social en la Argentina están por hacerse y los
existentes (educación, salud, seguridad social, programas de asistencia, etc.) no han conformado un conjunto suficientemente
integrado y coordinado, ni en términos de la administración pública nacional, ni –mucho menos– a nivel federal. A esto cabe
agregar su creciente esterilidad frente a los nuevos retos que abre el siglo XXI, la exclusión social y la profundidad y extensión de
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No. 17 18 (2005)
el modelo de convertibilidad. Este examen es, por otra parte, además de una interesante oportunidad
metodológica, un necesario punto de partido tendiente a poner en el centro del debate la calidad “institucional” del sistema
económico y político del país.
Este Lavboratorio nace de estas preocupaciones, pero con un interrogante específico: ¿en qué medida las nuevas condiciones de
funcionamiento macroeconómico e institucional están creando un nuevo patrón de crecimiento, con trabajo para todos,
socialmente integrado y menos desigual en la distribución de recursos y empleos? Dicho en otros términos, ¿en qué medida el
nuevo escenario de reactivación está efectivamente revirtiendo el deterioro generado por décadas de fracasos, o, en realidad, poco
puede hacer contra los ya cristalizados procesos de nueva pobreza, polarización y fragmentación social que atraviesan a la
sociedad?
Jorge Raúl Jorrat nos brinda una descripción de las transformaciones ocurridas en los procesos de movilidad social en la
Argentina hoy. Agustín Salvia, Luciana Fraguglia y Ursula Metlika. Se interrogan sobre las distintas formas de empleo y de
desempleo, en un mercado segmentado buscando elementos para evaluar los cambios en la “calidad ocupacional”. Gabriela
Benza y Gabriel Calvi repasa los productos de la última década del siglo XX tristemente rememorada por las altas tasas de
desocupación y por el inicio de la recesión económica más prolongada de la Argentina y los impactos distributivos luego de
abandonada la convertibilidad. Juan M. Graña y Damián Kennedy nos recuerda la importancia de la jornada de trabajo como
método de maximizar la ganancia realizando un análisis de esta antes y después de la convertibilidad. Esteban Bogani y
Florencia Graciano analiza y nos muestra los modos de sobrevivencia adoptados por los sectores segregados o desplazados por
el sector ‘moderno’ de la economía, en esta caso los jóvenes que limpian los parabrisas utilizando técnicas cualitativas.
Este número doble se completa con el avance de investigación en el que Marta Panaia nos muestra los desafíos que afronta
incorporar la medición de la duración del empleo en el mercado de trabajo.
Es intención explícita de Lavboratorio convertirse en medio de difusión de trabajos académicos de profesores, graduados,
tesistas y becarios. También, la de ser arena para el disenso académico e ideológico sobre los temas tratados, lo cual, en rigor, no
es más que fomentar el diálogo y el intercambio intelectual. Lavboratorio no coincide necesariamente con las expresiones
vertidas por los autores (que son de su exclusiva responsabilidad) e invita a sus lectores a participar, haciendo llegar colaboraciones
o Informes de Avance de investigaciones oficialmente acreditadas en instituciones de Educación Superior. La fecha estimativa
de aparición del próximo número es en diciembre de 2005. Esperamos sus colaboraciones, críticas y sugerencias.
Hasta entonces. -
No. 16 (2005)
La introducción del adjetivo "social" al sustantivo "política" ha producido grandes debates teóricos, políticos e
ideológicos en las Ciencias Sociales. Las "políticas sociales" fueron a menudo pensadas (y realmente han funcionado)
en términos de un "secreto de oficio", como si la existencia de un grupo de funcionarios expertos en cuestiones
jurídicas, fiscales y económicas fueran condición suficiente para la obtención de impactos positivos. Sin embargo, con
el transcurso del tiempo, la problemática de las políticas sociales se convirtió en otro de los objetos probables para la
participación ciudadana. Esta circunstancia se ha convertido en la gran pregunta que recorre el n° 16 de
Lavboratorio: "¿Cómo articular saberes expertos con participación ciudadana en el diseño e implementación de
políticas sociales? ¿Qué se ha hecho en nuestro país en particular?"
Estela Grassi (Profesora de la Carrera de Trabajo Social y de la Maestría de Política Social de la UBA) explicita la
estrecha relación entre los campos de las Ciencias Sociales y de la política social y cómo ambos, al imbricarse en
procesos culturales más amplios, deben ser entendidos como constructores significativos de relaciones sociales;
Sandra Guimenez (de la Carrera de Sociología e Investigadora del Instituto Gino Germani de la UBA) presenta los
dilemas de la participación planteados por las políticas sociales en el contexto del nuevo régimen de acumulación,
entre ellos, los que se le plantean (o deberían plantearse) a los expertos del mundo académico; Matías Landau (de la
Facultad de Ciencias Sociales de la UBA) reflexiona sobre las tensiones entre política-gestión y participaciónrepresentación
a propósito de la implementación del Presupuesto Participativo en la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires, tensiones tal vez transferibles a muchas otras políticas sociales; Clarisa Martínez (Magíster en Políticas Sociales
de la UBA) evalúa los resultados ambiguos de la política de radicación de villas, resultados derivados de la a su vez
ambigua noción de "radicación"; Esteban Bogani (CLACSO) ofrece una descripción impresionista de las organizaciones
de desocupados de Argentina, las cuales en su vinculación con el Estado reclaman participación en la
implementación de algunas políticas sociales.
El número se completa con el Informe de Avance correspondiente al Proyecto "La situación social en el Conurbano
Jujeño en los albores del siglo XXI. El caso de Alto Comedero y Palpalá", con sede en la Universidad Nacional de
Jujuy y la Universidad Católica de Santiago del Estero. Por último, en el dossier Smaïn Laacher (del Centre d' Etudes
des Mouvements Sociaux de l'Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales y profesor de l'institut d' Administration
des Enterprises) presenta el funcionamiento de un sistema europeo de intercambio monetario local, el cual obliga a
repensar de continuo lo estatalmente tolerable; y Denise Merklen (de Universidad de Paris VII y el Centre d'Etude
des Mouvements Sociaux de l'Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales) reflexiona sobre el movimiento piquetero
como actor que pugna por su participación en la administración de las políticas de asistencia social.
Es intención explítita de Lavboratorio convertirse en medio de difusión de trabajos académicos de profesores,
graduados, tesistas y becarios. También, la de ser arena para el disenso académico e ideológico sobre los temas
tratados, lo cual, en rigor, no es más que fomentar el diálogo y el intercambio intelectual. Lavboratorio no coincide
necesariamente con las expresiones vertidas por los autores (que son de su exclusiva responsabilidad) e invita a sus
lectores a participar, haciendo llegar colaboraciones o Informes de Avance de investigaciones oficialmente acreditadas
en instituciones de Educación Superior. La fecha estimativa de aparición del próximo número es en Abril/Mayo
de 2005. Esperamos sus colaboraciones, críticas y sugerencias.
Hasta entonces.
Los Editores
Buenos Aires, Diciembre de 2004 -
No. 15 (2004)
Sociología del "conflicto", sociología de la "protesta", sociología de los "movimientos sociales", sociología del
"sindicalismo". He aquí una especie de principio de operacionalización incompleta de la primera de ellas; primero
porque no toda situación social objetivamente conflictiva culmina en protesta, segundo, porque no toda forma de
protesta tiene en su manifestación el formato de un movimiento social, tercero porque no toda organización
sindical protesta ante la presencia del conflicto.
Las formas de canalizar los conflictos sociales (o la forma en que no se canalicen y se reproduzcan) obedecen a
múltiples factores de no fácil tipificación. Existen contextos económicos, estructuras de oportunidades políticas,
enmarcados culturales, liderazgos epistemológicos de referentes sociales; en fin, una serie de variables que muestran
la complejidad analítica del fenómeno global del "conflicto social".
En este número de Lavboratorio. Estudios sobre Cambio Estructural y Desigualdad Social se presentan artículos
que privilegian las situaciones de "conflicto social" devenidas en acciones concretas de "protesta", algunas de ellas
muy presentes en la agenda cotidiana no sólo de la clase política sino de la sociedad en general. Efectivamente, en
la actualidad, la protesta social no es pública solamente porque aparezca en los medios masivos de comunicación
sino porque (también masivamente) tiene a menudo como escenario el espacio público de las calles de la Ciudad.
El número contiene un artículo de Martín ARMELINO (IIGG-UBA) en el que se caracterizan a dos actores
sindicales surgidos en nuestro país en la década del 90: la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) y el Movimiento
de los Trabajadores Argentinos (MTA). Armelino destaca los principales aspectos de construcción política
de ambos y rescata cuando corresponde el peso de las identidades políticas precedentes. El artículo de María
Antonia MUÑOZ (UNAM) trata el delicado tema de la protesta social bajo el actual gobierno con las discusiones
que ello acarrea acerca de los límites del uso del espacio público. Por su parte, Astor MASSETTI (IIGG-UBA)
presenta con detalle una caracterización de las corrientes teóricas sobre las nociones de movimiento social y
protesta surgidas en Europa y Estados Unidos y algunos comentarios sobre el uso de las mismas por los colegas
argentinos estudiosos de la cuestión. El número se completa con un Informe de Investigación firmado por Federico
SCHUSTER (Decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA); en él ofrece una interesante
dimensionalización del fenómeno de los nuevos actores colectivos de la protesta social en Argentina. Por último, en
el Dossier, Maristella SVAMPA (UNGS-CONICET) presenta cinco estimulantes tesis referidas a la conformación
de la nueva matriz popular en Argentina; al hacerlo, va reflexionando críticamente acerca de cómo la teoría sociológica
argentina y latinoamericana ha tratado los procesos de descomposición social incrementados en la última
década.
Es intención explícita de Lavboratorio convertirse en medio de difusión de trabajos académicos de profesores,
graduados, tesistas y becarios. También, la de ser arena para el disenso académico e ideológico sobre los temas
tratados, lo cual, en rigor, no es más que fomentar el diálogo y el intercambio intelectual.
Lavboratorio no coincide necesariamente con las expresiones vertidas por los autores (que son de su exclusiva
responsabilidad) e invita a sus lectores a participar, haciendo llegar colaboraciones o Informes de Avance de
investigaciones oficialmente acreditadas en instituciones de Educación Superior.
La fecha estimativa de aparición del próximo número es en Diciembre. Esperamos sus colaboraciones, críticas y
sugerencias.
Hasta entonces.
Los Editores
Buenos Aires, Octubre de 2004 -
No. 14 (2004)
La nueva cuestión social en argentina: cosas dichas y por decir
En pocos años “La metamorfosis de la cuestión social” de Robert Castel se ha convertido en un auténtico clásico para el
análisis de la desigualdad. Sus categorías conceptuales han participado o guiado las investigaciones de cientistas sociales de
varias latitudes.
En el campo académico argentino, es frecuente el efímero fenómeno de las modas intelectuales que aterrizan (de la mano
de un autor) provenientes de Europa. Su derrotero es previsible: en meses se vuelven lugares comunes de bibliografías
consultadas para investigaciones de lo más heterogéneas. A fuerza de haber sido convertidas en tópicos tan comunes, la
potencialidad de explicación sociológica que pudieran haber tenido comienza a verse aminorada.
Tal vez Castel represente algo, al menos en parte, distinto; no por su obra en sí misma, sino por aquello que su obra ha despertado
en el mundo académico.
Si de analizar la metamorfosis de la cuestión social se trata, debe notarse cómo las investigaciones son cada vez más atentas
a la complejidad del fenómeno; y como ello se cristaliza en análisis realmente multidimensionales que necesitan de articulación
teórica micro y macro-social y, por ende, de cruces de metodología cuantitativa y cualitativa. Al mismo tiempo, esas
investigaciones han redescubierto varios objetos (que antes ponderaban despectivamente), por ejemplo: el “lazo social”, o
las “instituciones sustitutas” que podrían contener a los expulsados del mercado laboral; o por las funciones latentes de los
ingresos que estas personas pudieran obtener, toda vez que su función manifiesta (la manutención física) no sería condición
suficiente para poseer un sentimiento de membresía social.
Pareciera, entonces, que la atmósfera que supo crear la Metamorfosis tiene chances de continuar generando nuevos estudios
y, en este sentido, sobre la nueva cuestión social, mucho se ha dicho y mucho queda por decir.
Este número de Lavboratorio presenta una serie de colaboraciones que ponen en escena varias de sus más importantes
dimensiones: Patricia Zipcioglu presenta con detalle los principales conceptos que involucra, reflexionando en simultáneo
sobre el caso argentino; María Luisa Graffigna ofrece una tipología de representaciones sobre la valoración del trabajo a
través de la codificación de entrevistas en profundidad a miembros de familias en contextos de pobreza en la ciudad de San
Juan. Por su parte, Vanesa Vázquez Laba intenta identificar los indicadores de la metamorfosis en la situación de los asalariados
y asalariadas citrícolas y sus familias en la provincia de Tucumán; y Pilar Arcidiácono, haciendo uso del método
comparativo, presenta dos estrategias de contención social en Argentina: el Plan Jefas y Jefes y el trueque.
El número se completa con dos Informes de Avance de investigaciones actualmente en curso: el primer Informe corresponde
a “La sobrevivencia de los desplazados” (FONCyT PICT 9640) y el otro a “Crisis del núcleo duro del Empleo en
Argentina. Trayectorias laborales de trabajadores formales durante la crisis del tequila” (FONCyT PICT 02025). Por
último, en el dossier, el Decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, Prof. Federico
Schuster, reflexiona con prudentes expectativas, sobre uno de los fenómenos más polémicos que ha implicado la nueva
cuestión en Argentina: la protesta social.
Es intención explícita de Lavboratorio convertirse en medio de difusión de trabajos académicos de profesores, graduados,
tesistas y becarios. También, la de ser arena para el disenso académico e ideológico sobre los temas tratados, lo cual, en
rigor, no es más que fomentar el diálogo y el intercambio intelectual.
Lavboratorio no coincide necesariamente con las expresiones vertidas por los autores (que son de su exclusiva responsabilidad)
e invita a sus lectores a participar, haciendo llegar colaboraciones o Informes de Avance de investigaciones oficialmente
acreditadas en instituciones de Educación Superior.
La fecha estimativa de salida del próximo número es en el mes de agosto.
Hasta entonces.