Editorial
Resumen
Editar una revista implica abrir un espacio donde van a producirse hechos no previstos, donde vamos a encontrarnos con demandas y características del mundo académico que no esperábamos. Nos hemos referido ya a algunas de ellas, pero conviene tenerlas presentes en nuestro balance editorial. Unas tienen que ver con el orden burocrático de las instituciones administradoras de la ciencia: por ejemplo, la necesidad de los jóvenes investigadores de acreditar trabajos en revistas con referato antes de cumplir cierta edad, límite estricto para la obtención de becas, para el ingreso a Carrera del Investigador, etc. El número de esos trabajos sigue siendo un misterio, pero casi todos coincidirían en que deben ser “muchos”. ¿Los temas? Generalmente son aquellos de las materias o seminarios que han estado cursando los jóvenes candidatos. A veces no han tenido tiempo de construir un área de interés dominante, porque éste es también un aprendizaje. Y la presión cuantitativa no favorece la calidad cualitativa. El contar con un Comité académico de valía ayuda a aflojar la presión de esta demanda: suele haber más trabajos rechazados que lo deseable, pero esto nos sirve a todos para mantener el nivel que nos habíamos propuesto, y para hacer docencia en el mismo sentido. Un segundo tipo de hechos tiene que ver con la verificación en acto de las consecuencias del abordaje de los mismos observables con bagajes conceptuales diferentes, como nos ocurrió ya con el tema de los movimientos sociales y la lucha de clases. La novedad aquí es verlo realizado a partir de una propuesta nuestra: volvemos a encontrarnos con modelos teóricos actuales, presentes, que inhiben la percepción del conflicto social, aunque quizás estamos asistiendo a una resistencia ideológica a concebir el conflicto como eje del funcionamiento social.Descargas
Publicado
2014-09-23
Número
Sección
Editorial










