La región de Famatina, provincia de La Rioja, Argentina, se caracteriza por sus producciones frutícolas —nogal, oliva y vid, principalmente— así como por conservar un entramado poblacional estructurado en pequeños poblados, que en el marco de los rigores de un clima árido y seco, se dedican tradicionalmente a la actividad agropecuaria. Estas poblaciones han desarrollado sus mundos de vida con una fuerte ligazón con sus territorios y las actividades típicas de este tipo de producción agraria, lo cual muchas veces ha implicado que a pesar de lo pequeño, en términos de superficie, de muchas de las fincas y del volumen de sus producciones, las familias conserven esta práctica económica como parte fundamental de su modo de vida.