Cuando los jesuitas llegaron a Sudamérica trajeron dos cosas: la parte blanda de la espada conquistadora y las novedades tecnológicas del siglo XVI. Pero hicieron algo más, algo intrigante, aun para ellos mismos, cuando recorrieron indemnes la red de caminos que conectaban las comunidades tribales de la región. Creo que estos tres asuntos en sí y cómo se desarrollaron contienen enseñanzas acerca de lo que tenemos que resolver por delante como sociedad.