Cuadernos de Marte

Año 10 / N° 17 Julio – Diciembre 2019

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Presentación del dossier

Guerra Fría y violencia política en las universidades latinoamericanas (1945 – 1991)

 

Mariano Millán[1]

Universidad de Buenos Aires - CONICET

Guadalupe Seia

Universidad de Buenos Aires; Universidad Nacional de San Martín -  CONICET[2]

 

Cita sugerida: Millán, M., & Seia, G. (2019). Presentación del dossier - Cuadernos de Marte 17. Cuadernos de Marte, 0(17), 15-20. Recuperado de https://publicaciones.sociales.uba.ar/index.php/cuadernosdemarte/article/view/5133/4257

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Durante el último decenio la investigación social e histórica abordó una creciente cantidad de procesos de la vida colectiva que tuvieron lugar durante la Guerra Fría, entre 1945 y 1991, cuando se enfrentaron las alianzas internacionales conducidas por los EEUU y la URSS, las cuales representaban regímenes socio-políticos divergentes en el seno de la tradición moderna. En diferentes escalas espaciales y temporales, estudios de todas las disciplinas han ido reconstruyendo transformaciones tales como el consumo de masas, el uso intensivo de la tecnología en la vida doméstica, la aceleración incesante de los avances en las telecomunicaciones, la recurrencia de las guerras con al menos un protagonista no constituido como Estado, la mundialización de los procesos de producción, etc.

En este dossier, que tendrá una segunda entrega en junio 2020, se ofrecen lecturas de los procesos universitarios en América Latina durante buena parte de la segunda mitad del siglo XX. Existe un amplio consenso donde se sostiene que las universidades de los países occidentales en general, y de nuestro continente en particular, experimentaron grandes transformaciones durante aquel período. En la primera etapa, con especial intensidad desde los años ’50 hasta mediados de los ’70, crecieron exponencialmente las cantidades de alumnos y de unidades académicas. Actores locales o globales, con distintas posiciones políticas y científicas, muchas de ellas antagónicas, resaltaban la centralidad de las universidades para la modernización y el desarrollo económico y social. Vale tomar como ejemplo las políticas del USAID en Brasil o Colombia, o del Partido Comunista en Argentina y Uruguay, para observar la relevancia de las cuestiones universitarias en la disputa geopolítica. Estas apuestas obedecían a las formas que asumía la guerra, donde la población civil no sólo se convertía en un centro de gravedad, sino también en un campo de batalla. En tal sentido, los acontecimientos en las facultades, donde se formaban las élites dirigentes y los cuadros técnicos e intermedios de los regímenes políticos, constituían una arena privilegiada para la orientación política de los países de la región.

En los artículos que se publican a continuación, se demuestra la relación entre algunas de esas transformaciones, así como las características de los procesos políticos universitarios, y el enfrentamiento geopolítico e ideológico del mundo bipolar. Los artículos que forman parte de esta primera emisión del presente dossier se concentran sobre estas primeras décadas de la Guerra Fría. Entre ellos, contamos con tres estudios de casos sobre universidades de Argentina y México. Gloria Tirado Villegas y Nayla Pis Diez se ocupan de instituciones menos consideradas por la bibliografía: la Universidad Autónoma de Puebla (México) durante el año 1961 y la Universidad Nacional de La Plata (Argentina) en 1966.[3] Las autoras realizan una pormenorizada reconstrucción empírica de los enfrentamientos y las disputas que, a nivel estudiantil, se fueron orientando hacia los dos polos de la Guerra Fría a partir de una re-traducción local entre los grupos identificados con el comunismo y/o el antiimperialismo y aquellos actores anticomunistas, en alianza con los sectores católicos y las derechas locales. En ambos análisis se destaca la conformación de bandos universitarios conservadores que apoyaron golpes de Estado, intervenciones de las casas de estudios y propugnaron una intensa actividad represiva sobre el estudiantado identificado como comunista. Asimismo, Pis Diez considera cómo, en vistas de los procesos políticos locales y nacionales, algunos de esos grupos se fueron redefiniendo hasta posicionarse críticamente respecto de la dictadura de la “Revolución Argentina”.

Las autoras también reflexionan sobre la influencia de sucesos y debates internacionales sobre los conflictos universitarios, destacándose el lugar de la Revolución Cubana como un proceso que rearticuló y confirmó alineamientos al interior de la universidad, en fructífero diálogo con la centralidad de las problemáticas específicamente educativas de las casas de altos estudios. De este modo, Pis Diez propone la idea de una “guerra fría reformista” a partir de lógicas y dinámicas particulares de la Universidad Nacional de La Plata, y una periodización no limitada por los cortes institucionales a nivel nacional.

El tercer estudio de caso corresponde a la pluma de René Rivas Ontiveros, quien aborda el proceso de surgimiento y desarrollo del llamado “porrismo” como un mercenariado constituyente del contra-movimiento estudiantil en la Universidad Nacional Autónoma de México, desde 1929 hasta la actualidad, dando cuenta de las líneas de continuidad en procesos de mediana duración que exceden la existencia de los bloques del mundo bipolar. El autor describe como este actor, con diferente nivel de protagonismo en determinadas coyunturas, se ha caracterizado por el uso de la violencia contra la movilización estudiantil financiado y protegido por diferentes grupos propios de la vida universitaria pero también por agentes de la política partidaria, la iglesia y el empresariado mexicano. De este modo, el texto reconstruye las tramas de imbricación entre la política nacional y la vida universitaria en el desarrollo de un actor ya característico en las instituciones educativas mexicanas, pero con rasgos compartidos con los grupos de choque universitarios del resto de América Latina.

Junto a los textos mencionados, se publican otros análisis que representan aportes fundamentales para el estudio de la vida universitaria en el marco de la Guerra Fría desde una perspectiva comparativa y transnacional. El trabajo de María Eugenia Jung describe cómo, a lo largo de la década del ´60, se fue articulando un programa de modernización conservadora para las universidades latinoamericanas, sustentado e impulsado por las derechas locales de Uruguay y Argentina y en estrecha conexión con ideas de circulación regional y global. La autora presenta los diagnósticos y propuestas reforma de Rudolph Atcon para las universidades latinoamericanas y sopesa su influencia en la iniciativa para la fundación de una universidad para el desarrollo en Salto y en el proyecto de modernización de la Universidad de Buenos Aires esgrimido por el rector Devoto.

El texto elaborado por Juan Alberto Bozza rebasa los límites de la región, pero analiza con maestría la participación de académicos norteamericanos en la lucha global contra el comunismo. Se explica que dichos posicionamientos no deben interpretarse como producto de decisiones individuales, sino como parte de una tenencia extendida en las Ciencias Sociales, acompañada por las grandes fundaciones filantrópicas y los tradicionales establecimientos de la llamada Ivy League. La descripción de la colaboración entre las universidades y la comunidad de inteligencia durante las dos décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial, se realiza a partir de la reconstrucción de las trayectorias de George Kennan, Richard Bissell y Walter Rostow, quienes pasaron de profesores e investigadores a ejercer como cuadros de los organismos planificadores y ejecutores de las estrategias anticomunistas, con evidentes repercusiones en las universidades latinoamericanas.

Un tercer aporte en este sentido es el de Sara Musotti y Sergio Blaz Rodríguez, que reconstruyen con fuentes primarias la solidaridad continental con la lucha estudiantil de México durante 1968, abordando las acciones de tres actores: las autoridades universitarias, los movimientos estudiantiles y algunos actores de la llamada Nueva Izquierda Latinoamericana. La autora y el autor ponen el foco de su análisis en la circulación de apoyos a nivel transnacional en el marco de organizaciones como la Organización Continental Latinoamericana de Estudiantes (OCLAE) y la Unión de Universidades de América Latina (UDUAL), espacios -hasta el momento- escasamente considerados por el campo de estudios de las universidades y el movimiento estudiantil.

Una lectura global de los trabajos incluidos en el dossier nos permite identificar algunos nudos problemáticos comunes. En primer lugar, los artículos demuestran que muchas posiciones y políticas universitarias inspiradas por los desafíos de la Guerra Fría no se limitaron a los gobiernos dictatoriales. Por el contrario, en reiteradas ocasiones representan elementos de continuidad subyacente entre distintas etapas institucionales, invitando a una reflexión sobre la pertinencia de esos ciclos como criterio de periodización de la etapa.

En segundo término, los artículos permiten complejizar las miradas cristalizadas sobre las universidades como espacios de construcción de posiciones críticas y radicalizadas hacia la izquierda durante las primeras décadas de la Guerra Fría. Aquí se da cuenta de las acciones de diferentes sectores de las comunidades universitarias que combatieron los procesos de politización del estudiantado a nivel local e internacional. Dentro de los mismos, vale subrayar la labor técnica de los académicos de las Ciencias Sociales en el combate al comunismo mediante sus propuestas de transformación de las estructuras universitarias.

En ese sentido, también se destacan la violación o la limitación de la autonomía universitaria por parte de las derechas, junto al cuestionamiento a la participación del estudiantado en el gobierno de las universidades. Según estos actores, la participación estudiantil generaba la politización y cuestionamientos al orden social. Durante la segunda mitad del siglo XX, estas herencias de la Reforma Universitaria de 1918, más o menos consolidadas en las diferentes unidades académicas y en las tradiciones de cada país, se constituyeron como una preocupación constante en los diagnósticos conservadores y de otros actores relevantes, como las Fuerzas Armadas, revelándose como uno de los puntos centrales en los modelos universitarios propuestos por consultores y funcionarios afines.

Buena parte de las políticas impulsadas para transformar las estructuras universitarias fueron resistidas y limitadas por el movimiento estudiantil de cada país. Este actor sufrió particularmente la represión y el terrorismo de estado a partir de la década del ‘70, cuando la alianza contra-revolucionaria abandonó la estrategia modernizadora y jerarquizante de la universidad, y se enfocó en la llamada “depuración subversiva” y el achicamiento de las instituciones públicas de educación superior. Resta profundizar sobre las formas de estas resistencias, así como acerca de estos procesos de represión, algo que se abordará en la segunda parte del presente dossier.



[1] Doctor en Ciencias Sociales, Magister en Investigación en Ciencias Sociales y Licenciado en Sociología por la Facultad de Ciencias Sociales (FSOC) de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Investigador Adjunto de CONICET con asiento en el Instituto de Historia Argentina y Americana Dr. Emilio Ravignani, dependiente de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Docente de la Carrera de Sociología de la UBA y auxiliar de investigación en el Instituto de Investigaciones Gino Germani.

[2] Doctora en Ciencias Sociales y Licenciada en Sociología por la FSOC de la UBA, Magister en Historia Contemporánea por la Universidad Nacional de General Sarmiento. Becaria posdoctoral de CONICET con asiento en el Instituto de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de San Martín (IDAES-UNSAM) y docente de la Carrera de Sociología de la UBA.

[3] Vale detenerse en aclarar los significados de la misma sigla “FUA” para cada caso: por un lado, la Federación Universitaria Anticomunista para la ciudad de Puebla (México) y Federación Universitaria Argentina dirigida por las agrupaciones universitarias identificadas con el reformismo y el comunismo, por el otro.