Novedades

QUID 16. Revista del Área de Estudios Urbanos.
Núm. 25 (2026)
DOI: 10.62174/quid16.i25_a601

Reseña de Tesis

Política desde el barro. Sentidos del construir y habitar en tierra cruda en la provincia de Entre Ríos (2016-2023)

María Victoria Bautista a ORCID
victoria.bautista@uner.edu.ar

a Universidad Nacional de Entre Ríos, Facultad de Trabajo Social, Argentina. ROR

Título de la tesis: Política desde el barro. Sentidos del construir y habitar en tierra cruda en la provincia de Entre Ríos (2016-2023). Tesista: María Victoria Bautista. Dirección: Dra. Melina Tobías. Co-Dirección: Dra. Soledad Fernández Bouzo. Fecha de defensa: 20 de agosto de 2024. Tesis para obtener al título de Magíster en Hábitat y Pobreza Urbana en América Latina por la Universidad de Buenos Aires.

Recibido: 2025/12/3; Aceptado: 2026/3/1; Publicado en línea: 2026/5/1.

Problema de investigación

La construcción de espacios para el habitar a partir de la utilización de tierra cruda o suelos estabilizados como material primordial, es susceptible de ser adjetivada como milenaria e incluso universal, ya que resulta posible reconocer su presencia y existencia desde hace 10.000 años en las más variadas latitudes. Si bien a partir del siglo XX se fue abandonando, asociada a representaciones de pobreza y de retraso cultural -en contraposición a las construcciones ejecutadas con materiales altamente industrializados, asociadas al progreso y la modernidad-, en la primera década del siglo XXI, puede identificarse un resurgimiento que pareciera responder a una creciente problematización sobre el impacto ambiental producido por los materiales de construcción, tanto por parte de profesionales como por habitantes.

En este marco, y mixturando abordajes desde las ciencias sociales, principalmente, pero también desde la arquitectura y el urbanismo feminista, nos propusimos analizar los sentidos que subyacen en la elección por construir y habitar espacios de tierra cruda, prestando especial atención al rol de las mujeres participantes y al componente político de dicha elección, a partir de cuatro casos de estudio en la provincia de Entre Ríos durante el período 2016-2023. Las experiencias de las que nos servimos como casos de estudio estuvieron emplazadas en las ciudades de Colón, Federación, Rosario del Tala y la comuna de Colonia Ensayo.

Como objetivos específicos buscamos indagar en la dimensión política de estos procesos, describiendo los discursos institucionales respecto del uso de la tierra, el rol del Estado y la organización de les actores para su puesta en marcha. En segundo lugar, relevar las dimensiones personales que apuntalan esta elección, tanto en les futures habitantes como en profesionales acompañantes del proceso. Tercero, relevar las formas de sociabilidad desplegadas, con especial énfasis en su carácter colectivo y en los entramados de cooperación social que allí emergen. Y cuarto, identificar en forma diferenciada los roles y las estrategias que las mujeres llevan a cabo.

Frente a estas inquietudes, las hipótesis que pusimos a andar tuvieron que ver con que la elección de construir y habitar espacios de tierra cruda supone una politización de las relaciones implicadas en dichos procesos, que a su vez reconocen vínculos de inter y ecodependencia con los territorios y con las formas de habitar el espacio. De manera complementaria, nos atrevimos a esbozar que los procesos de producción social de hábitats con tierra cruda, en muchos casos, suponen el reconocimiento explícito de un conjunto de desesidades motorizadas principalmente por mujeres que ponen en práctica una ética del cuidado para la sostenibilidad de la vida. A su vez, estas desesidades en muchos casos, se despliegan en tanto prácticas de resistencia dentro de escenarios en alguna medida conflictivos.

Como puede verse, tanto los objetivos como las hipótesis estuvieron fuertemente atravesadas por la perspectiva de los ecofeminismos críticos que, junto a abordajes feministas y decoloniales de la arquitectura y el urbanismo, nutrieron nuestro análisis y los posteriores hallazgos.

Metodología de investigación

Para esta investigación adoptamos un enfoque cualitativo, apelando centralmente a la metodología de estudios de caso. Como ya fuera introducido, fueron cuatro las experiencias seleccionadas para analizar, a la luz de poder abarcar la mayor diversidad posible en materia de ubicación geográfica; funcionalidad de los espacios; actores involucrados; condiciones normativas; y movilización de recursos

Como instrumento de recolección de datos, apelamos a un relevamiento de carácter virtual; luego realizamos entrevistas en profundidad, tanto a habitantes como a profesionales de la arquitectura; y también llevamos a cabo observaciones, ya que las entrevistas tuvieron lugar en las localidades donde las obras están emplazadas. Estas producciones fueron complementadas por fuentes secundarias, tales como la sistematización de normativas, documentación y experiencia existente sobre los casos, sitios web, perfiles de redes sociales.

Principales resultados

Para dar cuenta de nuestros objetivos, iniciamos con la observación de discursos institucionales respecto de la construcción con tierra, tanto académicos como inscriptos en iniciativas estatales. En este sentido, la universalidad de su presencia inicia una vasta lista de propiedades benéficas, que continúa con la capacidad de regular la humedad ambiental y su efecto en el balance del clima interior. Ello tiene un impacto positivo en la salud de quienes residen en estos espacios; lo que se alimenta, también, del no contacto con gases tóxicos que acarrea su uso. La prácticamente omnipresencia del material se relaciona, además, con el ahorro de energía que tracciona favorablemente en la disminución de la contaminación ambiental; cuestión que se refuerza a partir de otra de sus propiedades: la inercia térmica. El poder mantener temperaturas interiores confortables, disminuyendo el uso de calefacción y/o refrigeración mecánicas, opera positivamente en la disminución del consumo energético así como en la contaminación resultante de las fuentes generadoras. Esta lista se complementa, también, con la capacidad de reciclaje que presenta la tierra en relación a la reabsorción de desechos y posibilidad de volver a utilizar restos de demolición. Así, la sustentabilidad ambiental emerge como un sentido asociado a la utilización de la tierra cruda.

Respecto del rol del Estado, dimos cuenta del tímido avance en el necesario camino hacia la reglamentación de la construcción con tierra, mientras persisten normativas prohibitivas. Así, siguen pesando ciertos prejuicios que se despliegan a su alrededor -tales como su vinculación con el “mal de Chagas”, la vulnerabilidad sísmica y su asociación simbólica a contextos de pobreza, atraso, carencia y precariedad- que han alimentado imaginarios de ineficiencia y que terminan por estigmatizar y desalentar su utilización, sobre todo desde ámbitos oficiales.

Frente a ello, la conflictividad aquí analizada se apoya, sobre todo, en la autoafirmación, esto es, en la asunción explícita de una forma particular de construcción identitaria y territorial, que permea esta particular forma de concebir y ejercer la resistencia que, entendemos, se nutre de un fuerte componente propositivo a partir de la búsqueda de vivir y compartir formas-otras de habitar. Aquí, el acto de habitar excede la solución y provisión individual de la vivienda y sede de la propia organización, en una búsqueda explícita por “salirse de sí”. Aunado a ello, se destaca el componente colectivo, en diálogo no sólo con los procesos de politización, sino también con la interdependencia. Así, la dimensión colectiva es una parte inherente a las culturas constructivas con tierra, a partir del despliegue de prácticas colaborativas y de cooperación; tanto como en relación a su carácter procesual, evolutivo, con capacidad de reinvención, adaptación y transformación. La práctica colectiva por excelencia es la de mingas, presente en todos los casos analizados, que nutre también la propuesta de la obra-escuela, en tanto apuesta pedagógica para fomentar el aprender-haciendo. En este marco es que sucede una resignificación y apuesta por deconstruir el ambiente de trabajo y las relaciones implicadas en las obras constructivas, con una clara impronta dada por el “disfrute”.

Finalmente, en lo que respecta a los roles y las estrategias de las mujeres, hay una clara propensión a que la construcción con tierra funcione como “puerta de entrada” a un campo altamente masculinizado. Pero la novedad se conjuga con el reforzamiento de una situación desigual de base: el involucramiento diferenciado y más numeroso de mujeres en tareas de cuidado, llega también a los espacios de voluntariado; al tiempo que, del relato de las arquitectas, se desprende la persistencia de prácticas de discriminación por razones de género en el ejercicio de su profesión. Pero, por el otro lado, suceden innovaciones fundamentales de resaltar, como el disfrute y el “empoderamiento” a partir de los saberes aprehendidos y de las prácticas puestas a andar, que cimientan autonomía en la toma de decisiones y socavan la “exclusividad técnica masculina”. Sumado a ello, el reconocimiento de tareas de cuidado como parte de la obra es uno de los hallazgos principales en este sentido. Porque más allá de la provisión y ensamblaje de materiales, se trata de resaltar aspectos que hacen, justamente, a la sostenibilidad de la vida, que aquí es concebida desde el cuidado. Cuidar el cuerpo físico a través de la nutrición, de la distribución de las tareas y de limitar las exigencias que sobre él recaen; cuidar a quienes cuidan, es decir, a quienes son anfitrionas de las mingas y de los espacios colectivos de aprendizaje, distribuyendo las tareas de orden y limpieza de herramientas y el espacio en sí, una vez finalizadas las jornadas, y propiciando para ellas también momentos de descanso; cuidar los bienes comunes naturales no sólo eligiendo materiales locales, sino también al bregar por un uso cuidadoso del agua, así como por el tratamiento de residuos y desechos. De este modo, se evidencia el principio de reciprocidad que fundamenta los espacios de minga, donde el marco de aprendizaje y colaboración es concebido desde el explícito cuidado del cuerpo-territorio, ejercido de manera colectiva y buscando corregir la sobrecarga de las mujeres respecto de estas tareas.

Así, este estudio nos ha permitido abordar las contribuciones que la arquitectura de tierra hace no sólo al confort de la vida humana, sino también -y fundamentalmente- el impacto positivo que supone para las economías locales, tanto como para la regeneración de ecosistemas y vínculos humanos y con el mundo más que humano. En un contexto signado por la exacerbación de las relaciones depredadoras y de explotación, la construcción con tierra aparece como una praxis cuidadosa y capaz de propiciar lazos comunitarios con justicia de género.

Bautista: Conceptualización (Conceptualization); Curación de datos (Data curation); Análisis formal (Formal Analysis); Investigación (Investigation); Metodología (Methodology); Administración de proyecto (Project administration); Redacción - preparación del borrador original (Writing – original draft); Redacción - revisión y edición (Writing – review & editing).

QUID 16. Revista del Área de Estudios Urbanos. Área de Estudios Urbanos (Universidad de Buenos Aires, Facultad de Ciencias Sociales, Instituto de Investigaciones Gino Germani).
ISSN-e: 2250-4060.

Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional. (link)

This documents were generated using ~!guri_ 1.0.0 (pandoc 3.4).
Este documento gue generado utilizando ~!guri_ 1.0.0 (pandoc 3.4).