Desde principios del Siglo XX, la vivienda ha sido considerada como un elemento fundamental que incide en las condiciones de vida de los seres humanos; su impulso ha transitado por esquemas que, desde la dimensión jurídica, procuran su derecho humano como garantía constitucional y promueven el acceso asequible a través de instituciones creadas por el Estado para cumplir con la misión de apoyar a los grupos vulnerables, hasta incluirla como parte de las metas de organismos nacionales e internacionales que pugnan por la sostenibilidad, la equidad y la reducción de la pobreza extrema. En ese contexto, los continuos y acelerados procesos de urbanización que México ha experimentado a lo largo del tiempo, y que se manifiestan con mayor intensidad en algunas entidades federativas, reflejan la separación entre la política urbana y la política de vivienda, conduciendo a patrones contradictorios caracterizados por el rezago, la insuficiencia y el abandono de la vivienda, características que prevalecen en algunas regiones y municipios del Estado de México, y que constituyen el objeto de estudio de este trabajo.
Since the beginning of the twentieth century, housing has been considered as a fundamental element that affects the living conditions of human beings; its impulse has gone through schemes that, from the legal dimension, seek their human right as a constitutional guarantee and promote affordable access through institutions created by the State to fulfill the mission of supporting vulnerable groups, to include it as part of the goals of national and international organizations that strive for sustainability, equity and the reduction of extreme poverty. In this context, the continuous and accelerated urbanization processes that Mexico has experienced over time, and which are manifested with greater intensity in some states, reflect the separation between urban policy and housing policy, leading to contradictory patterns characterized by the backwardness, insufficiency and abandonment of housing characteristics that prevail in some regions and municipalities of the State of Mexico, and that constitute the object of study of this work.
El acceso a la vivienda es un derecho fundamental de la población y un factor esencial para el crecimiento de las ciudades. Su importancia se destaca en el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 11, que busca asegurar su acceso universal, así como la provisión de servicios básicos adecuados, seguros y asequibles.
La construcción de vivienda en zonas periféricas ha generado una desconexión de la población con el centro de la ciudad derivado, entre otros aspectos, por la falta de infraestructura, transporte y servicios, situación que conlleva al abandono de grandes desarrollos inmobiliarios. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el Estado de México es la entidad con mayor número de viviendas abandonadas con un total de 611.159; cifra que contrasta con el rezago habitacional de 639.104 viviendas (
Con base en lo anterior, el objetivo del presente trabajo consiste en analizar la situación de la vivienda social en el Estado de México, con la finalidad de identificar los principales desafíos para garantizar el acceso universal a la vivienda como lo establece el ODS 11. Para tal efecto, el contenido se estructura a partir de tres grandes secciones: en la primera y como parte del contexto de la vivienda desde la perspectiva del ODS 11, se analizan los fundamentos jurídicos y conceptuales, así como la evolución de los instrumentos jurídicos y de planeación de la vivienda en México y en la entidad mexiquense. Con ese propósito, este apartado toma como punto de partida el surgimiento del primer instituto de vivienda en México de 1954, y concluye en 2024 con la última reforma a la Ley, exponiendo los hitos más relevantes de la evolución jurídica y de planeación que la vivienda ha experimentado a lo largo de siete décadas.
La segunda sección, plantea la discusión que gira en torno a la anatomía de la vivienda en el Estado de México a través del estudio de la información oficial disponible del parque habitacional de 2015, 2020 y 2024. En este apartado se abordan las diversas categorías que el (INEGI) ha utilizado en los censos de población y vivienda, los materiales de construcción, el número de cuartos y dormitorios, los servicios básicos en la vivienda, como agua potable, drenaje y energía eléctrica, y se revisa la oferta y fuentes de financiamiento. Adicionalmente, se exploran las condiciones de abandono de la vivienda en los municipios mexiquenses, lo que permite obtener una clasificación de cuatro rangos: alto, medio, bajo y muy bajo, y que permiten apreciar los avances y retrocesos en las acciones de gobierno para el impulso a la vivienda en favor de la población.
La tercera sección incluye los resultados que enfatizan en la problemática de la vivienda y en el rezago habitacional que presentan los municipios del Estado de México. Finalmente, se establecen las conclusiones que responden a la interrogante inicial del trabajo y que apuntan a un derecho garantizado en materia de vivienda en forma parcial, situación que exige fortalecer las acciones gubernamentales a través de recomendaciones generales que se emiten derivadas del estudio.
Con una metodología mixta que combina la revisión de instrumentos jurídicos, normativos y de planeación de la vivienda, con sistemas de información estadística provenientes de organismos oficiales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el INEGI, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), la Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, y de la Secretaría de Desarrollo Urbano e Infraestructura del Gobierno del Estado de México, se explora la situación de la vivienda. El análisis documental destaca la importancia de ésta desde las directrices de la agenda internacional, y se complementa con la información del Sistema Nacional de Indicadores de Vivienda de los años 2020 y 2024, y de la Encuesta Nacional de Vivienda de 2020, para diagnosticar la situación actual y problemática mediante sus características, tipos, rezago y abandono en cada municipio del Estado de México, análisis que se representa cartográficamente y que se organiza a partir de los siguientes rangos, como muestra la
|
|
|
|
|---|---|---|
| Muy bajo | 0 a 20 | 4 a 12 |
| Bajo | 21 a 40 | 13 a 21 |
| Medio | 41 a 60 | 22 a 30 |
| Alto | 61 y más | 31 y más |
Para analizar la tipología de vivienda se consideraron cuatro categorías: casa, departamento en edificio y vivienda en vecindad o cuartería y otro tipo. En el rubro de materiales en piso se analizaron viviendas con piso de tierra, cemento o firme, mosaico, madera u otro recubrimiento. El número de cuartos va de uno hasta seis. En servicios a la vivienda se comparó el porcentaje de viviendas con agua, porcentaje de viviendas con drenaje y porcentaje de viviendas con energía eléctrica. El análisis del rezago de vivienda se efectuó por municipio a través de los datos de la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto del Hogar (ENIGH) (
Lo anterior, refleja que es un indicador que expresa la carencia por calidad y espacios de la vivienda, y a su vez, puede ser considerado como parte de la pobreza multidimensional que analiza el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (
La oferta y financiamiento de la vivienda, por su parte, se detalla para el año 2020 y 2024, precisando los organismos públicos que, a través de diferentes programas, otorgan recursos a la población para acceder a la vivienda. Finalmente, se establecen los retos que limitan el cumplimiento de la meta del ODS 11 enfocada en vivienda.
En el ámbito internacional, la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la Asamblea General de la ONU (1948) y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (
un espacio, seguridad, iluminación y ventilación, una infraestructura básica y una situación en relación con el trabajo y los servicios básicos, todo ello a un costo razonable […] es decir, el derecho a vivir en seguridad, paz y dignidad para fomentar la salud física y mental, el desarrollo, la privacidad e intimidad de las personas (
México, en su Constitución
Se considerará vivienda digna y decorosa la que cumpla con las disposiciones jurídicas aplicables en materia de asentamientos humanos y construcción, salubridad, cuente con espacios habitables y auxiliares, así como con los servicios básicos y brinde a sus ocupantes seguridad jurídica en cuanto a su propiedad o legítima posesión, y contemple criterios para la prevención de desastres y la protección física de sus ocupantes ante los elementos naturales potencialmente agresivos (
Lo anterior refleja que, en México, el responsable de proteger el derecho a la vivienda e impulsar las acciones para que la población pueda acceder a ella es el Estado, para lo cual instaura un Sistema, una Comisión y un Consejo Nacional que deben coordinar los esfuerzos para llevar a cabo acciones de vivienda, priorizando a los sectores sociales de bajos ingresos y en condiciones de pobreza.
Por su parte, el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México , precisa que el derecho a la vivienda se concibe como aquel que “garantiza a todo ser humano un espacio destinado a servir de morada, que cuente con los servicios mínimos para mantener y fomentar la salud física y mental, el desarrollo, la privacidad e intimidad de su persona y la de su familia” (
Con base en este fundamento legal, la vivienda se ha asociado en épocas recientes, con los Objetivos del Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, específicamente con el número 11: ciudades y comunidades sostenibles, ya que está vinculado a los procesos de urbanización de las urbes y a “asegurar el acceso de todas las personas a viviendas y servicios básicos adecuados, seguros y asequibles y mejorar los barrios marginales” (
Asimismo, el Artículo N° 10 fracción XXIII de la
De lo anterior se deriva que las directrices internacionales que abogan por el derecho a la vivienda como garantía, sí han sido asumidas por México para procurar, en forma progresiva, que la población cuente con los estándares mínimos de bienestar, así lo reflejan sus diversos instrumentos jurídicos, que integran nuevas categorías conceptuales que emanan de las necesidades sociales. A su vez, el país a lo largo del tiempo ha creado diversas instancias gubernamentales federales y estatales, responsables de ejecutar el marco jurídico y normativo, y de impulsar los programas y proyectos que respondan a los requerimientos en materia de vivienda.
En la revisión de la literatura especializada se identifica que, la vivienda social tuvo presencia desde la Revolución Mexicana, con la inclusión de la obligación de los patrones de más de cien trabajadores de proveer “habitaciones cómodas e higiénicas”, en el Artículo N° 123 de la
|
|
|
|
|---|---|---|
| 1954 | Instituto Nacional de Vivienda (INV) | - |
| 1963 | Programa Financiero de la Vivienda (PFV), FOVI y FOGA | - |
| 1970 | - | Instituto de Acción Urbana e Integración Social (AURIS) |
| 1971 | Instituto Nacional para el Desarrollo de la Comunidad y de la Vivienda Popular (INDECO) que sustituye al INV | - |
| 1972 | INFONAVIT, FOVISSSTE y FOVIMI | - |
| 1976 | Ley General de Asentamientos Humanos | Ley Orgánica de la Administración Pública del Estado de México |
| 1978 | Primer Plan Nacional de Desarrollo Urbano | - |
| 1981 | Fideicomiso Fondo de Habitaciones Populares (FONHAPO) que sustituye al INDECO |
Secretaría de Desarrollo Urbano
y Obras Públicas
|
| 1983 | Primer gran reforma al Art° 115 (mayor autonomía municipal) | Comisión para la Regulación del Suelo del Estado de México (CRESEM) |
| 1984 | Ley Federal de Vivienda | - |
| 1992 | Reforma a la Ley Agraria, Reforma a la Ley del INFONAVIT | - |
| 1993 | - | Ley Orgánica Municipal del Estado de México |
| 1994 | - | Ley de Seguridad Social para los Servidores Públicos del Estado de México y Municipios |
| 1996 | - | Reforma a la Ley que creó el Instituto de Acción Urbana e Integración Social (AURIS) |
| 2001 | Comisión Nacional de Fomento a la Vivienda (CONAFOVI) |
Libro Quinto del Código
Administrativo del Estado de México
|
| 2003 | Programa de Crédito para Vivienda Económica del INFONAVIT | Instituto Mexiquense de la Vivienda Social (IMEVIS) que sustituye a AURIS y a la CRESEM |
| 2005 | - | Plan Regional de Desarrollo Urbano del Valle Cuautitlán-Texcoco, Plan Regional de Desarrollo Urbano del valle de Toluca, 119 Planes Municipales de Desarrollo Urbano, 31 Planes Parciales |
| 2006 | CONAVI sustituye a CONAFOVI | - |
| 2009 | - | Ley de Vivienda del Estado de México |
| 2013 |
Secretaría de Desarrollo
Agrario, Territorial y Urbano
|
- |
| 2016 | Ley General de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano | - |
| 2017 | - | Programas Regionales, Sectoriales y Especiales |
| 2019 | Programa Nacional de Vivienda 2019-2024 – Programa de Vivienda Social CONAVI – Programa de Mejoramiento Urbano | Plan Estatal de Desarrollo Urbano del Estado de México |
| 2020 | - | Fusión de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Metropolitano y la Secretaría de Obra Pública |
| 2022 | Registro Único de Vivienda | |
| 2023 | - | Proyectos IMEVIS: Familias Fuertes por una Mejor Vivienda; Familias Fuertes con Vivienda EdoMéx; Familias Fuertes Mejoramiento de Vivienda; Familias Fuertes Vivienda Indígena Digna; Familias Fuertes Vivienda Rural. |
| 2024 | Ley de Vivienda, reforma del 01 de abril de 2024 que integra mecanismos de coordinación intergubernamental, líneas de acción para el financiamiento público y privado en la construcción de vivienda en comunidades rurales e indígenas, procesos de producción de la vivienda social y respeto al entorno bioclimático. | - |
El Estado de México se distingue por ser la entidad más poblada del país. Cuenta con una población, al año 2020, de 16.992.418 habitantes y una densidad de 760 habitantes por km2, es la segunda más densamente poblada después de la Ciudad de México (CDMX) donde se ubican 6.163 habitantes por km2 (como indica la
El parque habitacional para el año 2015 se conformaba por un total de 4.168.206 viviendas, cifra que representa el 13,10 % del total nacional, para el 2020 se contabilizaron 5.402.594 viviendas, que significan el 15,33 % con respecto al total nacional; el incremento de vivienda del periodo 2015 al 2020 asciende a 1.216.388 unidades (SNIIV, 2020). Por su parte, el promedio de ocupantes por vivienda para el año 2020 es de 3,71 (como lo indica la
De acuerdo con el Consejo Estatal de Población (
La importancia del material de los pisos radica en conocer las condiciones de salubridad de sus ocupantes; para el año 2015 el 1,81 % de las viviendas particulares habitadas contaban con piso de tierra, cifra que aumenta en el 2020 a un 2,04 %; la categoría de cemento o firme paso de un 62,26 % a un 63,32 %; mientras que los pisos de mosaico, madera u otro recubrimiento disminuyeron de 35,12 % a 34,55 %.
El objetivo de identificar los datos sobre el número de cuartos y dormitorios consiste en estimar el total de espacio disponible para la vivienda, y así contribuir al desarrollo de diagnósticos y programas de política pública de mejoramiento habitacional. En la
|
|
|
|
|
||
|---|---|---|---|---|---|
|
|
|
|
|
|
|
| 1 | 5,0 | 5,1 | 30,3 | 31,0 | |
| 2 | 16,0 | 15,6 | 40,2 | 39,8 | |
| 3 | 22,6 | 23,1 | 21,5 | 21,7 | |
| 4 | 24,7 | 24,1 | 7,7 | 5,8 | |
| 5 | 16,2 | 16,7 | |||
| 6 | 15,1 | 8,6 | |||
Como se aprecia en la tabla anterior, para el año 2020, el 24,06 % de las viviendas cuenta con cuatro cuartos y sólo el 5,11 % dispone de un cuarto; con respecto a los dormitorios el 39,80 % de las viviendas cuenta con dos y únicamente el 5,75 % con cuatro cuartos, situación que hace referencia al tamaño de las viviendas.
Considerado los servicios básicos de agua potable, drenaje y energía eléctrica, de acuerdo con datos de la Encuesta Intercensal 2015 y del Censo de Población y Vivienda 2020 del INEGI, se identificó que para el período 2015-2020, las viviendas particulares habitadas que disponen de agua se incrementaron de 95,66 % a 97,32 %, el servicio de drenaje se incrementó de 95,54 % a 96,53 %; mientras que la cobertura de energía eléctrica aumentó de 99,36 % a 99,60 %.
De acuerdo con el Sistema Nacional de Información e Indicadores de Vivienda (SNIIV), para el año 2020 la oferta de vivienda se contabilizó en 15.260 unidades, ubicadas principalmente en los municipios de Tecámac, con el 20,08 %, y Zumpango, con el 21,23 %. La información registrada hasta el mes de marzo de 2024 señala una oferta de 11.572 viviendas, destaca el municipio de Tecámac con una oferta de 3.950 que representa el 34,13 % con respecto al total.
En materia de financiamiento, es importante considerar en primer término, el tipo de tenencia, según la Encuesta Nacional de Vivienda para el año 2020, el 16,23 % de las viviendas son rentadas, el 19,5 % son prestadas y el 63,5 % son casas propias.
Para la adquisición de una vivienda el 71,4 % de la población recurre a recursos propios para la adquisición de vivienda, seguido del 16,5 % que utilizan crédito de INFONAVIT, mientras que el 1,1 % de la población acude a otras instituciones crediticias públicas.
La intervención del Estado mexicano en la construcción de vivienda cambia a partir de 1992 con la reforma del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT), pasando del otorgamiento de vivienda digna a los trabajadores a un organismo que tiene por objeto “crear sistemas de financiamiento que permita a los trabajadores obtener crédito barato y suficiente para la adquisición, construcción, reparación, ampliación o mejoramiento de sus habitaciones
La reforma al INFONAVIT dio paso a un mercado abierto, con una relación directa entre desarrolladores inmobiliarios y trabajadores, fomentando la construcción de vivienda en conjuntos urbanos de interés social, que se caracterizan de acuerdo con Pradilla (
En esta lógica, la problemática de abandono de la vivienda en México comienza a agravarse en el año 2010 con la identificación de cinco millones de viviendas deshabitadas: viviendas particulares que están totalmente construidas y disponibles para ser habitadas y que al momento del levantamiento censal no tienen residentes habituales, tampoco son de uso temporal (
Concretamente, en el Estado de México para el periodo 1999-2004, se autorizaron y construyeron 63.000 viviendas, cifra que puede compararse con la producción de los estados de Aguascalientes, Hidalgo, Guanajuato, Yucatán, Chihuahua, Tabasco, Morelos, Zacatecas y Baja California Sur. Posteriormente, del 2000 al 2010 la producción de viviendas aumentó a 617.250 distribuidas en 325 conjuntos urbanos en la entidad (
En el año 2020, el Estado de México registró 5.402.594 viviendas, de las cuales 4.568.635 están habitadas, y 611.159 se encontraban deshabitadas, situación que representa un 11,31 % con respecto al total de la entidad (SNIIV, 2020). En el ámbito municipal, las viviendas abandonadas se clasificaron en cuatro rangos, previamente descritos en el apartado metodológico, y los resultados se muestran a continuación:
en el
El término rezago habitacional hace referencia a la vivienda en hacinamiento o cuyos materiales de edificación se encuentren en deterioro limitando el bienestar de sus ocupantes (
De acuerdo con el Sistema Nacional de Indicadores de Vivienda, en el Estado de México para el 2015, se contabilizaron 708.855 viviendas en situación de rezago, lo que representa el 17.06 % del parque habitacional. En contraste, para 2020, de un total de 4.481.007 viviendas, 639.104, que corresponden al 14,26 %, se clasifican en situación de rezago, cifra que indica una ligera disminución de 2,8 % en cinco años (
Los resultados comparativos del rezago habitacional entre 2015 y 2020 en el contexto municipal, clasificados en cuatro rangos, arrojan los siguientes resultados. En primer lugar, en el
En el
En cuanto al
Por último, en el
En la evolución y desarrollo de las ciudades, la vivienda ha jugado un papel fundamental. Su inclusión como derecho humano de las personas, representa en todo el mundo, retos y desafíos que los gobiernos no han logrado atender en forma equitativa y satisfactoria. En diversos países, las condiciones de la vivienda son parte de la marginación, exclusión y vulnerabilidad que en la actualidad enfrentan amplios segmentos sociales, que al no encontrar alternativas asequibles se ven obligados a cubrir esta necesidad a través de esquemas informales, que, a su vez, han contribuido a la urbanización periférica, desordenada e irregular.
El derecho humano de la vivienda cuenta con un amplio sustento legal que ha sido respaldado por organismos internacionales y nacionales, y como parte de su adopción en diversos contextos, procura la protección legal, el acceso a los servicios básicos de agua potable, saneamiento y energía eléctrica, promueve el mejoramiento de las condiciones materiales para asegurar la integridad de sus habitantes, prioriza a los grupos más vulnerables de la sociedad, define las zonas de riesgo para evitar los asentamientos informales y promueve la inclusión de la población en programas oficiales de vivienda social. Pese a estos esfuerzos, México no ha logrado atender el rezago: prevalece la vivienda precaria ubicada en zonas periféricas con acceso limitado o deficiente a los servicios, y donde el traslado a las fuentes de empleo implica largos tiempos de desplazamiento, destinando a la población a buscar opciones como la autoconstrucción y autoproducción de vivienda.
A esto se suma que un volumen importante de la población con empleos informales, no pueden acceder a los esquemas de financiamiento por no ser sujetos de crédito, por lo que quedan fuera también de los subsidios y programas gubernamentales para adquirir una vivienda, que, al ser considerada como una mercancía, se convierte en un bien de acceso limitado y hasta cierto punto escaso y caro, incluso inaccesible para la población de bajos ingresos. Este panorama confirma que el papel del Estado ha pasado de ser un agente promotor de vivienda social a un facilitador de créditos, función que en la visión de la propia SEDATU (
En México es posible apreciar un amplio fundamento legal que favorece el impulso a la vivienda, situación que al igual que en el Estado de México, se acompaña de la creación de instituciones, dependencias y organismos dedicados a atender las demandas sociales. El mayor reto que hoy enfrentan estos organismos radica en alinear las políticas de desarrollo urbano con las políticas de vivienda social, a fin de revertir la segregación y exclusión que existen en diversas regiones y municipios mexiquenses, donde la problemática se centra en la escasez de vivienda de calidad, la ocupación informal, la especulación vía el sector inmobiliario y el incremento constante de los costos, situación que contrasta con municipios donde el abandono es elevado a pesar de contar con una demanda significativa derivada de la expansión de sus áreas urbanas.
Con base en los elementos señalados, es claro que la vivienda hasta hoy no constituye un derecho garantizado por el Estado para la población vulnerable, para lograr este objetivo se requiere redoblar esfuerzos y mejorar los sistemas de financiamiento actuales, créditos, microcréditos y subsidios, así como una estrategia para la recuperación de vivienda abandonada. De igual forma, resulta indispensable analizar por cada región de la entidad, las alternativas de acceso a suelo y vivienda formal, que permitan que, progresivamente, la población de cada municipio cubra sus necesidades y derechos constitucionales.
Para contribuir al cierre de la brecha habitacional y a los indicadores de los diversos ODS, el Estado de México deberá centrarse en los próximos años en impulsar las siguientes estrategias:
Gestionar ante la CONAVI, a través del IMEVIS, la integración de los municipios mexiquenses catalogados en el rango 4 de rezago, a los programas de vivienda social, a fin de que puedan ser beneficiaros de los apoyos y subsidios para acceder a una vivienda adecuada.
Diseñar conjuntamente con el IMEVIS, esquemas de co-financiamiento que permita que la combinación de aportaciones provenientes de diversas fuentes se aplique en la adquisición y mejoramiento de la vivienda en zonas de bajos ingresos de la entidad.
Diseñar prototipos arquitectónicos de vivienda social acordes a las condiciones naturales de los distintos municipios de la entidad a través de la participación de organizaciones de la sociedad civil e instituciones de educación superior, centros de investigación y redes de colaboración.
Desarrollar una estrategia coordinada entre los diversos ámbitos de gobierno para la recuperación y reutilización de la vivienda abandonada en los municipios del noreste del Estado de México, que deberá considerarse en la política estatal de vivienda con garantías legales y certeza jurídica, con criterios de habitabilidad, seguridad y accesibilidad.
Analizar las iniciativas que la ONU-Habitat ha reconocido en los Premios Mundiales del Hábitat, para diseñar estrategias que se adapten a los municipios y regiones mexiquenses, que impulsen proyectos y programas innovadores para apoyar a familias en condiciones de vulnerabilidad y reutilizar la vivienda abandonada.
Dar continuidad a la estrategia de renovación urbana impulsada por el Gobierno de México y el INFONAVIT, con la finalidad de rehabilitar viviendas abandonadas, propiciando la dotación de servicios básicos e infraestructura vial que permitan el desplazamiento de la población.
Regular el mercado inmobiliario evitando prácticas especulativas que afecten a la población y permitan el acceso equitativo a una vivienda digna.
Diseñar programas enfocados en la problemática particular de cada región del Estado de México para atender el abandono o el rezago habitacional.
Impulsar la educación y la capacitación de la población para la autoconstrucción de viviendas y su mantenimiento.
Finalmente, conviene destacar que el estudio de la vivienda puede realizarse desde diversas perspectivas y enfoques. Entre los temas que constituyen futuras líneas de investigación sobresalen la producción informal, la evaluación de los instrumentos de planeación de la vivienda, los indicadores de rezago habitacional, la recuperación de la vivienda abandonada, la disponibilidad de servicios básicos, la situación patrimonial y jurídica, los mecanismos de acceso al financiamiento, los usos y destinos del suelo, el valor del suelo, el desarrollo inmobiliario y residencial, la vivienda sustentable, entre otros.
De acuerdo con la Unidad de Planeación y Evaluación de Programas para el Desarrollo (
Durante el periodo 2015-2020 municipios clasificados como rango 4, disminuyeron sus condiciones de rezago, mediante intervenciones como la sustitución de vivienda, mejoramientos y ampliaciones o remplazos, como es el caso de Zacualpan (
El municipio de Coacalco de Berriozábal se distingue por contar con materiales duraderos en techos, paredes y pisos, brindando una mayor seguridad para sus habitantes (








