En este artículo se analizan las estrategias habitacionales familiares que produjeron socialmente el hábitat en el barrio 29 de septiembre en San Carlos de Bariloche. De esta manera, se avanza en un estudio de caso sobre el proceso de conformación de dicho barrio, originado en el año 2011 a partir de una toma de tierras en la periferia de la extensión sur de la ciudad. Para su abordaje, se plantean como interrogantes cuáles fueron, y de qué manera se relacionaron los factores objetivos y subjetivos implícitos en dichas estrategias. En esta línea, la finalidad cognitiva radica en reconstruir esas estructuras objetivas y construcciones subjetivas, para dilucidar el carácter externo de las prácticas sociales y, a su vez, la disposición de recursos y la capacidad de invención de las familias. En primer lugar, a través de la revisión bibliográfica y el análisis documental, se examina la dinámica del mercado inmobiliario y el estado de ordenanzas municipales sancionadas en el periodo de posconvertibilidad. Luego, mediante entrevistas semiestructuradas realizadas a jefes de hogar, se reconstruyen los volúmenes disponibles de capitales económicos, educativos y habitacionales. Concomitantemente, se interpretan las experiencias y los sentidos vividos. De tal manera, este proceso de toma de tierras se aborda a partir de la relación del marco de coacciones externas independientes de las familias, y los esquemas de acción y decisión para superarlas. Se articulan así, ambas dimensiones de la realidad social, para explicar los factores contextuales que restringieron el acceso al suelo y comprender las estrategias habitacionales en función de la disponibilidad de recursos.
This article analyzes the family housing strategies that socially produced the habitat in the 29 de Septiembre neighborhood in San Carlos de Bariloche. In this way, a case study is advanced on the process of formation of said neighborhood, originated in 2011, from a land seizure on the periphery of the southern extension of the city. To address them, the objective and subjective factors implicit in these strategies are posed as questions, and how they were related. Along these lines, the cognitive purpose lies in reconstructing these objective structures and subjective constructions, to elucidate the external character of social practices, and, in turn, the availability of resources and the capacity for invention of families. Firstly, through bibliographic review and documentary analysis, the dynamics of the real estate market and the state of municipal ordinances sanctioned in the post-convertibility period are examined. Secondly, through semi-structured interviews carried out with heads of households, the available volumes of economic, educational and housing capital are reconstructed. And, concomitantly, the experiences and meanings lived are interpreted. In this way, this land taking process is approached by relating the framework of external coercions independent of families, with the action and decision schemes to overcome them. Both dimensions of social reality are thus articulated to explain the contextual factors that restricted access to land. And, in a concatenated way, understand how these housing strategies were structured based on a certain availability of resources.
SCB cuenta con un entorno paisajístico y ambiental que posiciona la actividad turística como sector económico relevante de la matriz productiva y que, a su vez, influye en el comportamiento del mercado inmobiliario (
De manera concatenada, el recrudecimiento de la problemática habitacional tuvo su correlato con la proliferación de barrios que se generaron a partir de tomas de tierras. Una modalidad que se extendió durante la primera década del 2000 en diversos puntos del ejido urbano (
En este contexto, el presente artículo aborda el periodo de posconvertibilidad, y focaliza particularmente en las estrategias habitacionales familiares y colectivas que dieron origen al barrio 29 de Septiembre. Por un lado, se analizan estructuras objetivas contextuales, como la dinámica del mercado inmobiliario local y el estado de las ordenanzas municipales. Por otro lado, se reconstruyen factores objetivos propios de las familias, como el volumen de capitales disponibles previo a la toma de tierras y se interpretan las construcciones subjetivas y las
Estas finalidades cognitivas se fundamentan a partir de la consideración de que la realidad social se inscribe y se relaciona dialécticamente en su doble existencia (
El trabajo se enmarca en la discusión de la producción social del hábitat (PSH) y los desajustes que se generan entre la producción de la ciudad capitalista y la demanda social de tierra. Se problematiza sobre el mercado y la política de vivienda, y las restricciones que tienen los sectores de menores ingresos para acceder al suelo a través de estos medios institucionalizados (
Luego de esta introducción, se describe la fundamentación de la triangulación teórica. En una tercera instancia, se analiza el estado de las ordenanzas municipales y la dinámica del mercado inmobiliario local en el periodo de posconvertibilidad. En la cuarta instancia, se reconstruye el surgimiento del barrio y las estrategias habitacionales reproducidas. Por último, se realizan las conclusiones finales sobre este caso de estudio.
El presente artículo emplea una triangulación teórica entre la producción social del hábitat (PSH) y las estrategias habitacionales, para comprender y explicar el surgimiento del barrio 29 de Septiembre. Esta perspectiva permite profundizar en el análisis de factores estructurales y objetivos y, a la vez, en valoraciones subjetivas que dan cuenta de las experiencias y los sentidos vividos de las familias (
Por un lado, Guevara (
En el marco de la PSH, Pírez (
De manera articulada, la noción de estrategias habitacionales refiere a aquellas
Esto se debe a que las estrategias habitacionales forman parte de un concepto más amplio denominado Estrategias de Reproducción Social (ERS). Las ERS constituyen un agrupamiento de prácticas diversas, por medio de las cuales las familias tienden, de manera inconsciente o consciente, a aumentar o conservar su patrimonio. En este marco, se encuentran condicionadas por el grado de disponibilidad de los distintos capitales;
Como parte integral de la ERS, las estrategias habitacionales también dependen del volumen de capitales que hay disponible para reproducir y, a su vez, están condicionadas por el
De este modo, las estrategias habitacionales no solo consideran las coacciones estructurales y objetivas como la PSH, sino que también ponderan el margen de
La década de 1990 se caracterizó por un Estado que reguló a favor del mercado, con intervención mínima en la provisión de servicios y bienes públicos, y por medio del cual se presentaron radicales modificaciones en los esquemas de desempeño político (
En este marco, la provincia de Río Negro atravesó problemas en torno a la planificación de programas de vivienda debido a la rigidez presupuestaria y el desfinanciamiento del Instituto de Planificación de Promoción de la Vivienda (IPPV). Si bien se crearon organismos crediticios como la Caja Hipotecaria Solidaria de Ayuda Rionegrina
En esta década, el municipio de SCB creó la Dirección de Tierras, pero supeditó su gestión a la relocalizaciónde 600 familias en los proyectos conocidos como 2 de Abril y 34 Hectáreas, y a la regulación dominial de los barrios Villa Llanquihue e Inta (
Posteriormente, en la primera década del 2000, la estabilización macroeconómica permitió el mejoramiento de los indicadores sociales en todo el país. En términos de política pública, el gobierno nacional volvió a ejercer un rol más activo con la transferencia de recursos hacia la base financiera del Sistema Federal de Vivienda;
Igualmente, en SCB se inició una primavera económica que revitalizó el sector turístico y la industria de la construcción, lo que generó un virtuoso contexto que dinamizó el mercado inmobiliario. Empero, el periodo de posconvertibilidad germinó las condiciones estructurales para que el problema del acceso a la tierra en la población local se agudice (
El Consejo Deliberante alertó de la situación e implementó una serie de instrumentos normativos. Entre ellos se destacan la creación del Banco de Tierras Municipal a través de la
De acuerdo con Guevara y colaboradores (
La salida de la convertibilidad en el año 2002 implicó el inicio de un nuevo modelo de acumulación; luego de que se derogó el tipo de cambio fijo y se devaluó la moneda nacional. Cabe destacar que un modelo de acumulación es un recorte espacio-temporal del proceso de reproducción ampliada del capital, y se identifica con relaciones sociales ligadas a tres núcleos constitutivos de políticas económicas, variables económicas y fracciones de clase, las cuales presentan regularidad en el período de estudio, y un orden de prelación que evidencia las características propias del modelo (
A partir de allí, se consolidaron importantes transformaciones en la estructura económica argentina, con fases de acelerado crecimiento (entre 2003 y 2008, y 2010 y 2011) y periodos críticos (entre 2008 y 2009), que permitieron que el mercado laboral se expanda, la pobreza se reduzca y la distribución del ingreso mejore (
En SCB, la actividad turística, con gran preponderancia en la estructura productiva local, se revitalizó de igual manera. La reactivación del consumo interno y el tipo de cambio competitivo favorecieron la llegada de visitantes nacionales y extranjeros. Por ejemplo, en el año 2006 se concretó el arribo histórico de 800.000 turistas anuales, de acuerdo con los datos abiertos de la Municipalidad de San Carlos de Bariloche.
Sin embargo, la dinámica del mercado inmobiliario presentó rasgos ambivalentes. La industria del turismo promovió la construcción de alojamientos destinados a la actividad y retroalimentó la demanda de suelo. Pero, a su vez, coadyuvó a la inflación de precios. Entre 2002 y 2005, el m2 en dólares estadounidenses aumentó en promedio un 270 % y, entre 2005 y 2008, se incrementó nuevamente un 115 % (
En lo relativo a los regímenes de tenencia, los datos censales distinguen que en el año 2001 el 62 % de los hogares eran propietarios y, en el año 2010, retrocedían al 59 %. De igual manera, en el año 2001 los hogares inquilinos se estimaron en un 17 % y, en el año 2010, ascendían al 23 %. Es decir que, en este lapso de tiempo, los hogares propietarios disminuyeron y los hogares inquilinos aumentaron.
La salida del modelo de la convertibilidad sentó las bases para que se reactive el sector turístico y se dinamice la actividad inmobiliaria en SCB. En este proceso se acrecentaron los precios en el mercado de tierras y se desacoplaron de la evolución del salario medio de la población local. De esta manera, se configuró un escenario que condicionó aún más a los sectores sociales históricamente excluidos del derecho de habitar (
En este contexto, la PSH proliferó y se posicionó como práctica alternativa para satisfacer las necesidades de vivienda. Durante estos años, la modalidad de toma de tierras dio origen a barrios como el Nahuel Hue I, Nahuel Hue II, Mari Mari, Malvinas Argentinas, La Mocciola y Sector de la Manzana 200 (
Acorde a las finalidades cognitivas del artículo, en estos dos últimos apartados se reconstruyeron las estructuras objetivas en las que se reprodujeron las estrategias habitacionales. Se analizó cómo el Estado y el mercado germinaron una exigua accesibilidad al suelo urbano, y cómo emergieron diversos procesos de PSH en la posconvertibilidad.
En los apartados siguientes, se amplía y se complementan los factores objetivos, a partir de la reconstrucción de los recursos disponibles por las familias. Asimismo, se desagregan las construcciones subjetivas de las estrategias, a través de seis entrevistas realizadas a jefes de hogar. El criterio de selección se fundamenta en que justamente estas familias estuvieron implicadas en la etapa inicial de la toma de tierras en 29 de Septiembre.
El barrio 29 de Septiembre surgió en septiembre del año 2011 en la periferia de la extensión sur de la ciudad, a 6 km del casco céntrico, y se emplazó al pie de la ladera del Cerro Otto. El proceso de toma de tierras se inició de manera espontánea, con la llegada de tres familias que decidieron conjuntamente asentarse en la intersección entre la Ruta Nacional Nº 40 y la Av. Crucero Gral. Belgrano.
En las primeras semanas el arribo de familias aumentó considerablemente y, en el mes de diciembre, ya eran más de 150 las que habían construido su vivienda. En términos generales, provenían de barrios aledaños como El Frutillar, Unión y 2 de Abril (ver
Para profundizar en esta etapa inicial, se retoman las consideraciones de las estrategias habitacionales, que sugieren que las
De forma ampliatoria y complementaria, a través de las entrevistas, se sistematiza la disponibilidad de capitales habitacionales, educativos y laborales mencionados por los jefes de hogar. Se dilucidan así, los regímenes de tenencia, los niveles de escolarización alcanzados y los rubros laborales en los que se desempeñaban.
Acorde a la información relevada, se conformó la siguiente tabla (ver
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Pablo (45 años)
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Vivía solo, en el terreno del hermano. No tenía vivienda ni terreno propio. | Primario completo. | Se dedicaba al rubro de la construcción y la albañilería. Y realizaba trabajos de temporada invernal. |
| Roberto (39 años) | Vivía con la esposa en el terreno del padre. No tenía vivienda ni terreno propio. | Alcanzó hasta 5to. grado del primario. | Se dedicaba al rubro de la construcción y la albañilería. |
| Walter (43 años) | Vivía en una vivienda alquilada. No tenía casa ni terreno propio. | Primario completo y Tecnicatura en telecomunicaciones completa. | Se dedicaba al rubro de la construcción, la albañilería, y mantenimiento. |
| Sonia (49 años) | Vivía en una vivienda otorgada por el trabajo del marido. No tenía vivienda ni terreno propio. | Secundario completo y Tecnicatura en computación completa. | Se dedicaba al rubro de la gastronomía. |
| Milagros (55 años) | Vivía en una casa alquilada. Tenía un terreno en Lomas de Zamora, Buenos Aires. | Secundario completo. Profesorado de Educación Inicial completo. | Se dedicaba a la docencia en el nivel inicial. |
| Alicia (33 años) | Vivía en la casa de los suegros. No tenía vivienda ni terreno propio. | Alcanzó hasta el 3er año de la secundaria. | No poseía trabajo. |
De acuerdo con la
En cuanto al capital escolar, se constata que los tres jefes de hogar contaban únicamente con la escuela primaria completa y, las jefas de hogar habían finalizado estudios secundarios y terciarios. De esta manera, se puede argüir que la mitad de los entrevistados poseían un capital escolar bajo, y la otra mitad un capital alto. Esta ambivalencia en los resultados da cuenta de que, independientemente del capital educativo disponible, la problemática de acceso al suelo alcanzó indistintamente a todos.
Con referencia al capital laboral, cinco de seis entrevistados disponían de un trabajo asalariado. Entre los jefes de hogar predominó el rubro de la construcción y la albañilería. Entre las jefas de hogar se mencionó la docencia y la gastronomía, exceptuando a Alicia que no poseía trabajo. Se registra así un amplio porcentaje de jefes de hogar inmersos en el mercado laboral, con respectivas remuneraciones mensuales o quincenales. El capital laboral en términos generales era alto, pero no garantizó la asequibilidad a través del mercado inmobiliario.
A partir de esta reconstrucción, se destacan tres cuestiones relevantes. En primer lugar, la falta de familias propietarias de un inmueble en SCB. En segundo lugar, la dispersión de capital educativo y la restricción transversal a la vivienda propia. Y, por último, la evidencia de que el salario no garantizaba el acceso a la tierra mediante los medios institucionalizados. A continuación, se desagregan las construcciones subjetivas de las familias, y también se expone el proceso colectivo de dotación de servicios, apertura de calles y delimitación de terrenos.
El análisis de las construcciones subjetivas se divide en dos partes. En primer lugar, se reconstruyen las experiencias vividas y las
Con relación a los aspectos subjetivos de las
Yo fui mamá, con mi pareja habíamos tenido un hijo. Y ya no quería vivir con mi suegra, necesitaba un lugar para que pueda vivir mi hijo. (…) Ya no podíamos vivir en lo de mi mamá, el lugar se hacía muy chico para nosotros. (
Me vine a este barrio porque me casé, y tuve a mi segundo hijo, por lo que necesitaba un lugar donde vivir. Quería construir en el terreno de mi papá, pero Pablo me comentó de la toma. Decían que este terreno era para otra persona, pero no aparecía nunca, así que aproveché y me vine, porque necesitábamos urgente una casa. (
Yo me había separado dos años atrás, y ese tiempo viví en el terreno de mi hermano. Me junté con otra pareja, que fue la que me comentó del barrio. Yo estaba prácticamente solo, así que vine. Ya estaban delimitando las parcelas y empecé a construir mi vivienda acá. Comprar algo para mí era imposible. (
Además del momento del ciclo vital familiar atravesado, las opiniones en torno a los medios institucionalizados son de descontento generalizado. Se expresan reproches a la dolarización de precios inmobiliarios y también hacia el Instituto Municipal de Tierras y Viviendas para el Hábitat Social.
Bariloche está privatizado. Hay tierras, pero las venden, pero no a gente como nosotros. Esperan que pase esto, y la gente viene y aprovecha a quedarse con un terreno. Si esto sigue así, dentro de poco va a haber otra toma, porque lo habitacional es urgente. Tampoco se consigue alquiler, son carísimos, si no tenés un buen trabajo, ¿cómo haces? (
En Bariloche dolarizaron hace ya más de diez años los precios. Eso hizo que aumenten de golpe. Así es muy difícil para la gente. No alcanza, ¿cómo hacés para pagar? Camino al aeropuerto hay un montón de tierra. Falta involucramiento, un estudio, porque esto lo padece mucha gente. (
Fuimos al Instituto de Tierras y Viviendas, pero decían que estaban agotados los cupos. Tampoco nos llamaban. Hasta el día de hoy sigo esperando. Cuando nos juntamos con mi marido fuimos a preguntar. Ahí no teníamos hijos, pensamos que era eso, pero después tuvimos uno y tampoco nos llamaban. (
Yo nunca pude acceder a un plan de vivienda. Nunca me dieron prioridad. Fui a Tierras y Viviendas, pero ahí dan muchas trabas, nunca una solución. A mi hermano lo inscribieron, por ejemplo, hace más de diez años ya, y nunca lo han llamado. Yo por eso busqué tener lo propio, ya no podía esperar mucho más. (
Con referencia a las posteriores estrategias colectivas, se destacan diversas cuestiones. En principio, se dilucida la espontaneidad inicial de solo tres familias, que decidieron asentarse en esta localización. Según lo expresado, en ningún momento se propusieron conformar un nuevo barrio o que esta toma de tierras prolifere.
Llegamos y sabíamos que nos podían sacar, ya había una casa demolida, no sé de quién. Me acompañaron dos familias conocidas, amigas, nos conocimos en la iglesia. Fue un sábado a las 7 a. m., pusimos una casilla prefabricada, como para asentarnos rápido. Y para el domingo, éramos más de cincuenta familias. La gente pasaba y preguntaba si era una toma. ¿Y qué le íbamos a decir? ¿Que no? Con estas dos familias arrancamos todo, y Sonia, que tenía más carácter y pudo ponerse al frente. (
Yo no tenía nada propio, y me vine, acá no había un alambrado, ni un cartel. No queríamos hacer un barrio, pero nos encontramos con una realidad de que sí lo estábamos formando. (…) Había días en que llegaban treinta familias, y me veían a mí. Había que organizar todo, el lote va acá, la calle acá, este es el límite. (
En la medida en que el número de familias iba creciendo, la delimitación de parcelas y la apertura de calles requirieron de una organización colectiva.
La delimitación de las calles fue a ojo inicialmente, y tratábamos de que entren diez lotes por manzana. Pero después se desvirtuó, una casa allá y la otra acá. (…) Alquilamos también una retro, y para eso juntamos plata, $ 250 por vecino. Después $ 2.500 por vecino para alquilar una más grande. Y así quedó el barrio, con entradas y salidas por todas las calles. De esa manera hicimos la apertura de casi todas las calles. (
Posteriormente, se llevó adelante la dotación de servicios. El suministro de luz se estableció con anexiones informales al tendido eléctrico de la Avenida Crucero General Belgrano (ver
La luz la sacamos de la Crucero, y hasta donde llegaban los cables. Lo hacíamos con cables de teléfono. Recién en 2017 un concejal se preocupó por nuestro estado. Después se incendió una casa, y ahí intervino la Cooperativa de Electricidad Bariloche. Nos colaboraron con cables y 18 tableros, con lo que se alimentó a todo el barrio, pero no alcanzaba. Un electricista me dijo que con borneras podía alimentar más casas. Así que ahí se abasteció a todas las casas. Con los vecinos compramos postes y borneras, y eso sigue así hasta el día de hoy. (
Con la luz, inicialmente se cruzaban los cables, era un peligro. Además, no podías ni prender una tele porque no daba la energía. Después eso mejoró, en donde posteamos con los vecinos para poner pilares y que quede más formal el servicio. (
El establecimiento del agua se realizó con una conexión informal a un caño madre desde la cual se suministró a todo el barrio. Esto llevó diversas dificultades, ya que era complejo abastecer a los terrenos localizados en las cotas más elevadas, debido a la falta de presión.
En 2013 conseguimos los planos de la cañería principal que alimentaba al 2 de Abril, al Unión y al Frutillar. Así que buscamos, y juntamos plata entre los vecinos. Pinchamos el caño madre y pusimos dos tiradas de manguera de 2.800 m. (
Uno de los problemas, es que en verano escasea el agua. Sale muy poca. A veces dos gotas, por eso hay que llenar bien los tanques. Pero pareciera que es la ley del más fuerte, porque los que estamos más arriba no recibimos nada. Los de abajo cierran la llave de paso y dejan sin agua a los de arriba. Con esto hubo muchos problemas, porque había que decirles a algunos vecinos que no lo hagan. (
Por último, los entrevistados expresan reflexiones en relación con su experiencia de vivir en el barrio 29 de Septiembre. Se remarcan nuevamente las urgencias habitacionales que motivan a las tomas de tierras, pero también sobresalen aspectos positivos, como la creación de instituciones sociales y los rasgos de identidad barrial que se forjaron.
Del barrio me gusta todo, es mi casa, mi hogar. Me encanta verlo progresar. Se mejoró mucho. En el Centro Comunitario vino gente de México a visitarnos. Me gusta mucho. Nadie va por el mundo queriendo tomar tierras, pero es que la necesidad es muy grande. (
Nosotros no usamos la violencia, vinimos y tomamos pacíficamente. No nos ayudó ninguna institución. La gente busca tener su vivienda, su familia, estar mejor. No quiere andar de acá para allá, andar alquilando veinte años. La tierra es de gente que tiene dinero. (
El 29 se generó a fuerza de vecinos, hoy hay agrimensores, planos, pero fue todo un proceso. Pusimos nombres a las calles a votación. Hoy el cartero llega solo a la dirección del Centro Comunitario, porque es la única dirección. Pero tenemos una identidad, y eso es importante para nosotros. Hay nenes que nacieron acá, ¡y ya van a tercer grado! ¿En qué momento paso todo esto? Miro para atrás, y si tengo que volverlo a hacer, lo hago, ni lo pienso. (
En líneas generales, los aspectos subjetivos de las estrategias habitacionales evidencian como el momento del ciclo vital familiar incidió notoriamente en las
En este trabajo se propuso responder a los interrogantes sobre cuáles fueron, y de qué manera se relacionaron los factores objetivos y subjetivos implícitos en el proceso de toma de tierras que dio origen al barrio 29 de Septiembre. De esta manera, la perspectiva de la PSH permitió reconstruir el estado de las ordenanzas municipales y la dinámica del mercado inmobiliario local. Y, a su vez, la noción de estrategias habitacionales permitió reconstruir el volumen de capitales disponibles y las decisiones que las familias tomaron para superar las coacciones externas.
En relación con las estructuras objetivas, se dio cuenta de que SCB atravesó una aguda problemática habitacional en la primera década del 2000. La estabilización de la economía nacional, y la revitalización del sector turístico en el periodo de posconvertibilidad, dinamizaron al mercado inmobiliario de modo tal que dificultó el acceso al suelo para la población local. A su vez, las deficiencias en las ordenanzas municipales configuraron un escenario para que la PSH prolifere y satisfaga las necesidades de tierra y vivienda.
En lo relativo a la disponibilidad de recursos, se dilucidó la inexistencia transversal de propietarios entre los entrevistados, con una gran mayoría inserta en el mercado de trabajo. De este modo, se observa que fueron, en parte, sectores que disponían de capital laboral los que reprodujeron la lógica de la necesidad.
En torno a las construcciones subjetivas de las estrategias habitacionales, se denotan los condicionantes del momento del ciclo vital familiar en las decisiones. Las modificaciones de integrantes en las familias agudizaron las necesidades de disponer de un terreno, y se posicionaron como aspecto relevante para comprender la reproducción de la toma de tierras. Asimismo, las opiniones respecto al Estado y el mercado elucidan las exiguas posibilidades que tenían los jefes de hogar para resolver su accesibilidad al hábitat por estos medios.
A través de las experiencias vividas, se pudo reconstruir el proceso colectivo inicial que fue consolidando la infraestructura urbana. Se distinguió la precariedad con la que se establecieron los servicios, y también los aspectos positivos que se consideran de 29 de Septiembre. Entre ellos, la identidad barrial y las instituciones sociales construidas.
Finalmente, la reproducción de esta toma de tierras se explica objetivamente por el contexto inmobiliario y de ordenanzas municipales en el periodo de posconvertibilidad; y por el volumen de recursos disponibles de las familias. A su vez, se comprende subjetivamente por las urgencias habitacionales condicionadas por el momento del ciclo vital familiar, y por las opiniones en torno a las coacciones de los medios institucionalizados.
Un capital es el factor eficiente en un campo dado, como arma y como apuesta; permite a su poseedor ejercer un poder, una acción, y desenvolverse y reproducirse socialmente acorde a su posición. De este modo, en términos fundamentales, el valor de una especie de capital depende de la existencia de un juego, de un campo en el cual dicha posesión pueda utilizarse (
Los
Se creó mediante el expediente
Se creó mediante la
Se creó mediante la
Es un instituto con autarquía administrativa, económica y financiera de la Municipalidad de SCB, encargado de la aplicación de las políticas sobre hábitat.
Agradecer a los hogares que me permitieron entrevistarlos y me dieron a conocer sus prácticas objetivas y simbólicas en torno a las estrategias habitacionales que reprodujeron en “29 de septiembre”.








