Espacio Abierto
QUID 16. Revista del Área de Estudios Urbanos.
Núm. 25 (2026)
DOI: 10.62174/quid16.i25_a401
Territorios periurbanos productivos
Aportes y reflexiones para su definición, a partir de mapeos colectivos en Buenos Aires, Rosario y Córdoba (Argentina)
a Universidad de Buenos Aires, Facultad de Filosofía y Letras, Instituto de Geografía Romualdo Ardissone, Argentina.
b Consejo de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), Argentina.
Este trabajo se ubica en las discusiones sobre los periurbanos. Proponemos profundizar en la conceptualización de Territorio Periurbano Productivo, un término recientemente impulsado por organizaciones de base e investigadores para aludir al espacio relacional en el que la Agricultura Familiar Campesina Indígena vive y produce gran parte de los alimentos que consumimos en las ciudades. Consideramos que las formas de definir al periurbano a menudo invisibilizan actividades y procesos que allí se desarrollan y deben ser tenidos en cuenta para la implementación de políticas que protejan y fortalezcan su rol alimentario. Para contribuir a la construcción del concepto de Territorio Periurbano Productivo, utilizamos una metodología basada en un mapeo colectivo —con la participación de Agricultores Familiares Campesino Indigenas, técnicos, militantes de base e investigadores— en la plataforma Google Maps. Mostramos que los Territorios Periurbanos Productivos son espacios con diferentes morfologías y una variedad de actividades ligadas a la producción de alimentos que exceden lo hortícola; dependen de infraestructuras, circuitos de comercialización, procesos socio-ecológicos, espacios para la reproducción de las familias de la Agricultura Familiar Campesina Indígena que exceden el predio, así como los conflictos que los atraviesan y deben ser tenidos en cuenta para un abordaje integral y efectivo de la cuestión. El trabajo también pone de manifiesto la utilidad del mapeo colectivo como metodología para discutir y reelaborar ideas sobre los espacios recuperando saberes-experiencias de los sujetos del territorio.
Palabras claves: Territorios periurbanos productivos; Agricultura familiar; Producción de alimentos; Mapeo colectivo.This study contributes to ongoing discussions about peri-urban areas. We propose advancing the conceptualization of Productive Periurban Territory (TPP), a term recently introduced by grassroots organizations and researchers to describe the relational space where Indigenous Peasant Family Agriculture (AFCI) thrives, producing much of the food consumed in urban areas. Current definitions of peri-urban spaces often overlook the activities and processes that occur within them, which must be acknowledged to implement policies that protect and strengthen their critical role in food production. To contribute the concept of Productive Periurban Territory, we adopted a methodology based on collective mapping, involving Indigenous Peasant Family Farmers, technicians, grassroots activists, and researchers, utilizing the Google Maps platform. Our findings show that Productive Periurban Territories are dynamic spaces with varied morphologies and diverse food production activities that extend beyond horticulture. These territories depend on infrastructure, marketing circuits, socio-ecological processes, and spaces for the livelihood of Indigenous Peasant Family Agriculture that go beyond individual plots. Additionally, they are shaped by conflicts that must be addressed through an integrated and effective approach. This research underscores the value of collective mapping as a methodology to critically analyze and reshape ideas about spaces, drawing on the knowledge and lived experiences of the territory’s inhabitants.
Keywords: Productive peri-urban territories; Family farming; Food production; Collective mapping.Recibido: 2025/2/4; Aceptado: 2025/5/5; Publicado en línea: 2026/4/1.
Introducción
Los territorios periurbanos se caracterizan por ser zonas en transición en las que se entremezclan actividades diversas y contradictorias (Ávila Sánchez, 2009, 2024; Barsky, 2010; Feito y Barsky, 2020; Mosca, 2022). Allí pueden identificarse dinámicas asociadas al crecimiento de áreas residenciales, instalaciones fabriles, redes de transporte, mercado especulativo de tierras, basurales, áreas de recreo, actividades primarias ligadas a la producción de alimentos, emprendimientos de turismo rural, entre otras. Como ya hemos planteado en otras oportunidades, consideramos que se trata de territorios cuyo abordaje reviste cierta dificultad por la cantidad de actores, intereses, lógicas que interactúan en su producción (Mosca, 2020; Mosca, 2022).
En este trabajo nos interesa centrarnos en uno de los procesos que se desarrollan en los periurbanos, ligado a la producción de alimentos. Advertimos, por un lado, que estos procesos cumplen un rol clave en la seguridad y soberanía alimentaria de las ciudades y, por otro, que en la planificación urbana no siempre son reconocidos en su relevancia estratégica. Es en esta dirección que en este artículo nos interesa contribuir a la construcción del concepto de Territorio Periurbano Productivo (en adelante TPP), recientemente impulsado por organizaciones de la Agricultura Familiar Campesina Indígena (en adelante AFCI) e investigadores para darle visibilidad a la producción periurbana de alimentos y promover su protección.
Actualmente en áreas urbanas vive más del 50 % de la población mundial, se consume el 70 % de la oferta de alimentos y se concentra el 60 % de las tierras bajo riego (FAO et al., 2019). Lo que explica que FAO (2016) señale la relevancia de fortalecer a quienes producen los alimentos que se consumen en las urbes: la agricultura familiar periurbana. Para el caso de Argentina, la concentración poblacional en las ciudades se acentúa: el 92 % de la población vive en ciudades y más del 40 % en las áreas metropolitanas de Buenos Aires, Córdoba y Rosario, lo cual indica una profunda concentración territorial y urbana (Schweitzer, 2020). Como afirma Barsky (2010), la protección y promoción de la producción de alimentos en entornos metropolitanos puede aportar a la soberanía alimentaria, la descentralización del proceso productivo, la disminución de las distancias entre el espacio de producción y de consumo y a generar una agricultura más sustentable. A su vez, el sostenimiento de las actividades agrarias aporta servicios ambientales a las ciudades, siendo el medio de vida de una gran cantidad de pequeños productores y trabajadores rurales de la AFCI en estado de vulnerabilidad.
En este artículo realizaremos el siguiente recorrido. En un primer apartado traemos algunas discusiones en torno a los espacios de interfase urbano-rural y al territorio, para luego incorporar una definición de TPP que surge desde las organizaciones de la AFCI. De esta, se desprende la necesidad de incorporar nuevos elementos que den cuenta del espacio relacional en el que la AFCI vive y produce gran parte de los alimentos que consumimos en las ciudades. Para poder colaborar en ese sentido, en el segundo apartado desarrollamos una metodología basada en la realización de cuatro talleres de mapeo colectivo en nuestros territorios de análisis: Rosario, Córdoba, Región Metropolitana de Buenos Aires Zona Sur (La Plata) y Zona Oeste (Luján). Los resultados se sintetizaron en cuatro mapas y una tabla de doble entrada donde, a través de una serie de preguntas, pudimos identificar nuevas dimensiones que complejizan su abordaje e incorporan una mirada integral y relacional. Estas dimensiones contribuyen a la identificación de elementos que deberían considerarse para el sostenimiento de los TPP y, por tal motivo, consideramos que deben ser incorporados a la hora de definirlos y delimitarlos.
Para este trabajo, nuestra finalidad es identificar los elementos, actividades y dinámicas que colaboran a la sostenibilidad de estos territorios. Los resultados pretenden generar aportes para lineamientos de política pública con el fin de fortalecerlos, visibilizar su relevancia en la agenda de investigación y aportar a los abordajes actuales. Todo ello colabora a dar cuenta de la relevancia propia de los TPP en su rol clave en la seguridad y soberanía alimentaria de las ciudades y, por lo tanto, en el sostenimiento urbano.
Ciudad y producción de alimentos. Los territorios periurbanos productivos
Para poder aportar a la definición de los TPP, es necesario retomar algunos debates previos que lo anteceden. Tradicionalmente, lo rural y lo urbano —el campo y la ciudad— resultaban duplas dicotómicas y excluyentes. Se sostenía que, una vez establecidos los límites de una urbanización, lo rural era todo el espacio exterior a dicho límite. Esta idea era acompañada por la consideración de que ambas realidades estaban disociadas y atravesadas por otras contradicciones: industria y agricultura, artificial y natural, moderno y tradicional, entre otras (Gómez, 2004; Hiernaux, 2000). En las últimas décadas, hubo numerosos autores que han puesto de relieve las limitaciones de este tipo de categorías dicotómicas [Castro y Reboratti (2007); Hiernaux (2000); Jacinto (2012); entre otros], y dieron lugar al surgimiento de nuevos conceptos compatibles con realidades más complejas.
Rurubano, interfase urbano-rural, continuum, periurbano buscan aportar a la comprensión de las configuraciones, actores, lógicas y acciones en estas zonas de “frontera”, cuyo estudio resulta de interés para comprender la relación entre la ciudad y los territorios donde se producen los alimentos que allí se consumen.1 En efecto, todo crecimiento urbano es acompañado por una zona de producción y abastecimiento alimentario. Fue Johann Von Thunen, reconocido por su teoría de la localización, quien sostuvo la tesis que indicaba la ubicación de las actividades económicas de acuerdo con una serie de círculos concéntricos sucesivos respecto del centro de consumo urbano. La relación entre el área agrícola y la ciudad se establecía, por tanto, en torno al abastecimiento de alimentos frescos producidos en cercanías. Con el paso del tiempo, las mejoras en los transportes y las rutas, acompañadas de subas en los precios de la tierra cercana a la ciudad, dispuso otro modelo de abastecimiento (Gutman et al., 1987).
Dentro de este conjunto de categorías, nuestro trabajo se inserta en las discusiones que remiten al territorio, al que consideramos como una red de relaciones sociales con diferentes organizaciones espacio-temporales, sin una superposición tan absoluta con el espacio concreto. Ello implica, por ejemplo, que en nuestra concepción la producción de alimentos no se condice tan solo con el espacio geográfico ocupado por la hectárea de predio productivo. Se trata de relaciones sociales proyectadas sobre el espacio antes que espacios concretos, cuyas formas espaciales serían en todo caso una expresión (Lopes de Souza, 2012). Los territorios son “(re)creados mediante las interacciones entre las prácticas humanas, los flujos de agua, las tecnologías hidráulicas, los elementos biofísicos, las estructuras socio-económicas y las instituciones político-culturales” (Boelens et al., 2017). En ese sentido, hablar de territorio periurbano no resulta algo casual. Al contrario, busca hacer especial hincapié en la diversidad de lógicas que se conjugan en la producción y apropiación del espacio. Reconoce que los territorios son producto de la interacción y luchas que apuntan a la consolidación de diferentes proyectos territoriales u ordenaciones, que entrelazan disputas por recursos naturales, significados, normas, conocimientos, discursos y autoridad para tomar decisiones (Boelens et al., 2017).
Como identificamos inicialmente, en los territorios periurbanos se pueden observar dinámicas relacionadas con el crecimiento de áreas residenciales, la instalación de industrias y servicios urbanos auxiliares, redes de transporte, procesos de especulación inmobiliaria y actividades agrícolas intensivas. Ello da lugar a una serie de producciones académicas que buscan clasificar los procesos que se desenvuelven en los periurbanos. Por ejemplo, Bozzano (2000) identifica tres procesos para el caso de la Región Metropolitana de Buenos Aires: a) expansión urbana y/o residencial, b) desarrollo de actividades agrícolas intensivas y c) instalación de grandes instalaciones industriales y equipamientos. Otros autores sostienen que, dentro de esta diversidad, el uso agropecuario es el más “débil” en la medida de que “cede” espacio frente a otras actividades y “depende” de la ciudad, en tanto allí se encuentra el destino de su producción (Ávila Sánchez, 2009; Gutman et al., 1987).
Sin embargo, sin desconocer el impacto de la dinámica urbana en estos territorios, consideramos necesario construir una definición con foco en la producción de alimentos desde una perspectiva relacional y que visibilice el carácter singular de estos procesos y ponga de relieve su relevancia en la planificación urbana. Acordamos con Cardoso (2022, p. 286) en que “el área que queda indefinida, no se estudia, no se comprende, no se diagnostica, no se gestiona, ni se ordena”. Para ello, como ya hemos señalado, retomamos la noción de TPP. Si bien en la bibliografía sobre los periurbanos se reconoce el uso agropecuario intensivo, la idea de TPP más específicamente surge desde las organizaciones de la agricultura familiar para complejizarla. Mediante ella se busca enfatizar la importancia de estos territorios en la provisión de alimentos sanos, su amenaza frente al avance inmobiliario y la necesidad de fortalecerlos integralmente, atendiendo y atender, entre otras cuestiones, al acceso a la tierra y las precarias condiciones de vida de los agricultores familiares que sostienen la producción.
En 2019 se elaboró una primera definición de TPP en el marco de la presentación de un proyecto de Ley Nacional de Presupuestos Mínimos de Protección y Fortalecimiento de estos espacios, sobre el cual más tarde se apoyó la gestión de la ex Secretaría de Agricultura Familiar, Campesina, Indígena.2 El proyecto señalaba que los TPP:
adoptan la forma de cinturones verdes, oasis o valles frutihortícolas según cada región del país (…) aquellas áreas dedicadas a la producción de alimentos, flores, materias primas de la agroindustria alimentaria y actividades que proveen servicios agrícolas al sector, orientados a circuitos cortos de consumo de las ciudades y/o a mercados nacionales y que se llevan a cabo mayoritariamente por agricultores familiares enmarcados en la Ley Nacional de Reparación Histórica de la Agricultura Familiar N° 27.118 (Proyecto de Ley N° 3145-D-2020, [Link]).
Sin embargo, luego de esta primera elaboración, surgieron interrogantes acerca de cómo delimitar espacialmente a los TPP. Entre otras indagaciones nos preguntamos sobre ¿qué elementos y dimensiones deberían incorporarse para favorecer el sostenimiento y el fortalecimiento de los TPP en Argentina, incluso más allá de lo estrictamente productivo? ¿Con qué límites y conexiones? ¿Son los mismos para todos los territorios periurbanos? Todo esto, siempre considerando que toda definición resalta ciertos aspectos y oculta otros, y genera efectos políticos sobre los actores y los procesos que se pretenden abordar.
Para dar respuesta a estos interrogantes, utilizamos como metodología la realización de talleres de mapeo colectivo, que suponen la producción de mapas a partir de los conocimientos y experiencias de diferentes grupos sociales (Fernández Romero, 2017). En este caso, de académicos y estudiantes de universidades nacionales, técnicos y extensionistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), referentes y militantes de organizaciones sociales de base y agricultores familiares de los TPP de La Plata, Luján, Córdoba y Rosario (Argentina); buscamos dar respuesta a estas indagaciones, como veremos en los próximos apartados.
Metodología: el mapeo colectivo
Como señala Fernández Romero (2017), en Argentina el uso del mapeo colectivo como metodología ha sido adoptado sobre todo a partir del segundo milenio. Principalmente en proyectos de extensión universitaria; en procesos de lucha por el reconocimiento de tierras indígenas, por la urbanización de barrios populares y por conflictos socioambientales; en instancias de educación popular; y en las actividades de colectivos vinculados a la geografía y a la comunicación. En su utilización han estado involucradas principalmente organizaciones sociales, colectivos, Organizaciones No Gubernamentales (ONG) y equipos de investigación y/o extensión universitaria, aunque más recientemente también algunos organismos estatales.
Se trata de una metodología cualitativa que parte de reconocer las prácticas y saberes espaciales de grupos sociales, de reconocer estos saberes como válidos y relevantes, en tanto se trata de un conocimiento alternativo al hegemónico del Estado y sus instituciones (Barragán-León, 2019). Puede realizarse sobre diferentes soportes analógicos (papel, mural, tela) o digitales, sobre una base cartográfica o una hoja en blanco, en uno o más encuentros, e incluir recorridos, escalas espaciales (cuerpo, barrio, continente, etc.) y temporales (presente, pasado, futuro), entre otras alternativas a definir en función de los objetivos del mapeo, las características de los participantes, los recursos con los que se cuente. Algunos ejemplos de este tipo de iniciativa pueden conocerse en Inconocasistas [Link, accedido 21/01/2025]; Atlas de la Justicia Ambiental [Link, accedido 21/01/2025]; This is Not an Atlas [Link, accedido 21/01/2025]; o Barragán-León (Barragán-León, 2019).
La elaboración del mapa está tenuemente normada en sus elementos iconográficos y estructura interna del dibujo, a tal punto que puede ser ilegible sin el acompañamiento de un relato escrito u oral (Araya Ramírez y Diez Tetamanti, 2025; Diez Tetamanti y Escudero, 2012). En ese sentido, es preciso resaltar que lo más relevante de esta metodología es la reflexión y socialización interna que se genera en el proceso (Diez Tetamanti y Escudero, 2012). Para ello se parte de una serie de preguntas “generadoras” o disparadoras (Barragán-León, 2019). Las respuestas y la dinámica que se abre en torno a ello colaboran en compartir saberes y prácticas; conocer, reflexionar y reelaborar ideas de las/los participantes sobre sí mismos, las/los otros, diferentes temas y espacios; visualizar transformaciones, conflictos y resistencias; develar responsables y relaciones de poder; movilizar reclamos.
Cabe aclarar que el uso de tecnologías digitales de información espacial no es unánime entre “cartógrafos sociales”, por su vinculación con la cartografía estatal hegemónica, occidental, euclidiana y el conocimiento experto, y las limitaciones para la participación y representación de otros sujetos y espacios que esto implica. Hay quienes intentan evitarlas. Mientras que autores como Barragán-León (2019), conociendo al conocer sus limitaciones, valoran positivamente estos procesos, que incluyen el manejo y transferencia de tecnologías con el objetivo de fortalecer procesos al interior de comunidades por el reconocimiento de sus territorios.3
Al considerar estos alcances y limitaciones, en este trabajo decidimos emplear un mapeo colectivo digital para conocer, reflexionar y reelaborar una definición situada de los TPP de los aglomerados de Buenos Aires (con foco en La Plata y Luján), Córdoba y Rosario (Argentina).4 Tomamos estos casos, en tanto más del 40 % de la población argentina habita en las áreas metropolitana de Buenos Aires, Córdoba y Rosario. En la Figura 1 se puede apreciar la localización de los territorios periurbanos productivos bajo estudio en Argentina. En el TPP de La Plata en particular, al sudeste de la ciudad de Buenos Aires, se encuentra el principal núcleo de producción hortícola de Argentina.5
Previo al mapeo, realizamos una revisión bibliográfica, así como algunas charlas previas con informantes calificados mediante las cuales identificamos una serie de dimensiones que transformamos en preguntas disparadoras para la dinámica del mapeo colectivo. Estas preguntas son: ¿Dónde ubicarías el periurbano productivo? ¿Qué elementos incluye? ¿Dónde los ubicarías? Más específicamente ¿Qué tipo de producciones? ¿Qué infraestructuras/espacios que sostienen o puedan fortalecer la producción? ¿Qué infraestructuras/espacios que contribuyen a sostener/mejorar las condiciones de vida de las familias productoras? ¿Qué espacios que actualmente no están en producción pueden incorporarse a esta y/o entrar en competencia/conflicto con otros usos? ¿Qué espacios que no están en producción proveen servicios ambientales a esta? ¿Hay algún otro elemento que conforme el periurbano productivo? Con esas preguntas organizamos la dinámica de los encuentros virtuales.
En total se realizaron cuatro talleres de dos horas de duración por cada uno de los TPP involucrados (La Plata, Rosario, Córdoba, Luján) con una participación promedio de ocho personas.6 Como ya adelantamos, en estos encuentros participaron, además del equipo responsable de la tarea, académicos y estudiantes de universidades nacionales, técnicos y extensionistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), referentes y militantes de organizaciones sociales de base y agricultores familiares. Los cuatro encuentros se realizaron en los meses de febrero y marzo de 2022.
El dispositivo con el cual trabajamos fue un mapa colaborativo Google Maps y la plataforma Zoom, lo cual facilitó reunir diversos actores situados en diferentes periurbanos de Argentina, que discutieron e intervinieron de forma simultánea una base cartográfica de imágenes satelitales y con escala espacial variable. Esto último favoreció la discusión sobre los periurbanos productivos más allá de los límites político-administrativos y la geometría de cinturón continuo.
El acceso a la herramienta supuso un desafío, con el riesgo de limitar la participación, pero al mismo tiempo constituyó una instancia de formación para que los participantes fortalecieran sus trabajos, militancias y compartieran información al interior del proyecto. En ese sentido, previo al mapeo se envió un instructivo simple para colocar puntos y polígonos en el mapa para así simplificar la dinámica. Durante los encuentros se promovió y registró tanto la intervención del mapa como los relatos y discusiones sobre los espacios identificados en este, que quedaron grabados mediante la plataforma Zoom para su posterior sistematización.
Las tareas se organizaron de la siguiente manera. Dos miembros del equipo organizador plantearon las preguntas y repreguntas para que los participantes señalaran, describieran y marcaran en el mapa diversos elementos asociados a los TPP. Mientras tanto, el recorrido por el mapa fue realizado (compartiendo pantalla) por quienes tomaban la palabra u otro participante que seguía sus direcciones, lo cual también favoreció la interacción. Para el debate de cierre, un miembro del equipo organizador registró y sintetizó los principales emergentes que surgieron de la dinámica del mapeo. La información preliminar resultante de estos encuentros fue compartida posteriormente con los participantes de cada taller.
Resultados del mapeo colectivo
A partir de la información relevada, el equipo realizó las primeras aproximaciones a la delimitación de los TPP. Dicha sistematización resultó en un cuadro de doble entrada y cuatro mapas temáticos diseñados mediante el software Qgis 3.16.11. Esta información, asimismo, está siendo utilizada de insumo para orientar otro mapeo de los TPP que combina técnicas de teledetección y capas vectoriales generadas por organismos oficiales (como el registro de barrios populares, áreas naturales protegidas, catastro provincial, etc.) que será presentado en futuras publicaciones.
La Tabla 1 se generó a partir de los apuntes que tomaron las personas responsables de esta tarea durante cada taller y presenta la información de forma comparativa entre cada territorio periurbano bajo análisis. Como ya hemos indicado, se realizaron una serie de preguntas que responden a diferentes dimensiones y que arrojaron nuevas categorías que sirven para ampliar y profundizar la definición de TPP.
| Criterio | Rosario | Córdoba | La Plata |
Luján
|
|---|---|---|---|---|
| Definiciones de periurbano |
Definición de
periurbano “oficial” basado en el área de trabajo que delinean las políticas
públicas.
Definición de periurbano "real" ligado a producción hortícola. Definición de periurbano "fitosanitaria" ligada a las franjas de exclusión de aplicación de fitosanitarios definida por ordenanzas municipales. Se considera periurbano lo que queda en esa franja de exclusión en cada pueblo. |
Definición de
periurbano ligado a producción hortícola.
Definición de periurbano como “Región alimentaria de Córdoba” (Giobellina) que incorpora núcleos de producción ubicados a 40/50 km de la ciudad. |
Definición de
periurbano ligado a producción hortícola.
|
Definición de
periurbano ligado a producción hortícola.
|
|
Tipo de producciones del periurbano productivo.
|
Hortícola,
avícola, pesquera, ganadería, vacunos, apícola.
|
Hortícola,
avícola, porcina , papera, frutícola, tambos , vitivinicultura,
chacinados.
|
Hortícola,
avícola, florícola, ladrilleras, lácteos/tambo, porcina.
|
Hortícola,
avícola, lácteos/tambo, ovinos, frutícola, harina, verduras, pesadas.
|
|
Infraestructuras/espacios
que sostienen o puedan fortalecer la producción.
|
COMERCIALIZACIÓN: Mercados de venta; mayorista/minorista; Galpón de acopio PRODUCCIÓN: Insumos productivos; Experiencias productivas INTEGRAL: Extensión universitaria |
COMERCIALIZACIÓN: Mercados de venta mayorista/minorista; Ferias
PRODUCCIÓN: Insumos productivos INFRAESTRUCTURA DE RIEGO: Canales/Acequias; Pozos de agua MOVILIDAD/TRANSPORTE: Transporte púbico; Caminos/rutas; Tasas y peajes. |
COMERCIALIZACIÓN: Mercados de venta mayorista/minorista; Galpón de acopio PRODUCCIÓN: Insumos productivos MOVILIDAD/TRANSPORTE: Transporte púbico; Caminos/rutas; Tasas y peajes. |
COMERCIALIZACIÓN: Mercados de venta mayorista / minorista; Ferias; Otros canales de comercialización alternativos (bolsones) PRODUCCIÓN: Insumos productivos INTEGRAL: Extensión universitaria MOVILIDAD/TRANSPORTE: Caminos/rutas |
|
Infraestructuras/espacios
que contribuyen a sostener/mejorar las condiciones de vida de las familias
productoras.
|
SALUD: Salitas; Hospital EDUCACIÓN: Escuelas primarias y secundarias; Universidad; Espacios de capacitación |
SALUD: Hospital |
SALUD: Salitas; Hospitales; Campañas extensión universitaria EDUCACIÓN: Escuelas primarias y secundarias; Escuela agraria RECREATIVO: Clubes y canchas de fútbol RELIGIOSO: Iglesias OTRAS: Comedores |
SALUD: Salitas; Hospitales EDUCACIÓN: Escuelas primarias y secundarias; Universidad RECREATIVO: Canchas de fútbol; Predio para eventos SEGURIDAD: Luminarias en las calles para evitar robos. |
|
Espacios que actualmente no están en producción pero pueden
incorporarse a la misma / actividades que se ubican en la misma zona y pueden
entrar en competencia con el uso productivo / normativas de OT.
|
COMPETENCIA USOS: 1. Uso residencial: Formal cerrado. 2. Otros usos intensivos: Ladrilleras. EXISTENCIA DE NORMATIVAS DE OT: Ordenanza de zonificación para construcción de barrios privados; Ordenanza de aplicación de fitosanitarios; Programa de promoción productiva periurbana; Ente de ordenamiento metropolitano |
COMPETENCIA USOS 1. Uso residencial: Formal cerrado; Formato abierto. 2. Otros usos intensivos: Ladrilleras; Canteras EXISTENCIA DE NORMATIVAS DE OT: Ordenanza de aplicación de fitosanitarios; Ordenanza sobre comercialización; Ordenanza promoción de la agroecología. |
COMPETENCIA USOS 1. Uso residencial: Formal cerrado; Formato abierto. EXISTENCIA DE NORMATIVAS DE OT: Ordenanza general sobre ordenamiento territorial (COT municipal) |
COMPETENCIA USOS 1. Uso residencial: Formal cerrado; Formato abierto |
|
Espacios que no están en producción, pero proveen servicios
ambientales.
|
RECURSOS HÍDRICOS: Río |
RESERVA
NATURAL: Parque Agroecológico RECURSOS HÍDRICOS: Zona de escurrimiento de aguas de las tierras; Diques Reguladores |
RESERVA NATURAL: ParqueRECURSOS HÍDRICOS: Arroyo | RESERVA NATURAL: Bosque |
En todos los casos, los diferentes elementos identificados a partir de cada pregunta/dimensión fueron ubicados y georreferenciados en la plataforma Google Maps. En la Figura 2 y la Figura 3 se encuentran los 4 TPP: Rosario (Figura 2 arriba), Córdoba (Figura 2 abajo), La Plata (Figura 3 arriba) y Luján (Figura 3 abajo). En cada uno de los mapas puede advertirse una clasificación inicial de los elementos que fueron reconocidos por los participantes y su localización. A su vez, los elementos se encuentran referenciados en el margen inferior de las figuras.
Elementos para una definición de los territorios periurbanos productivos
Los resultados de los talleres de mapeo colectivo realizados arrojan una serie de aspectos que complejizan y amplían las dinámicas y actores a considerar a la hora de pensar en la definición y delimitación de los TPP. En adelante enumeramos los principales emergentes que surgieron y que, consideramos, deberían formar parte de una definición integral y amplia que tenga como finalidad el sostenimiento de estos territorios.
De la especificidad hortícola a la ampliación de la definición
Ante la pregunta inicial que busca indagar sobre la conceptualización que tienen los participantes al iniciar el mapeo, se advierte una recurrencia a considerar al periurbano productivo como el espacio destinado a la producción hortícola. Más particularmente, el periurbano productivo se considera el espacio que ocupan las quintas hortícolas.
Luego de consultar sobre esta particularidad, los participantes aportaron otras definiciones de periurbano y periurbano productivo. Por ejemplo, en el caso de Rosario, se distinguió entre “definiciones oficiales” que aparecen en las políticas públicas, “definiciones reales” donde efectivamente se encuentran afincados los productores hortícolas y se incorpora una “definición fitosanitaria”, en la medida en que se planteaba que desde ciertos organismos se consideraban periurbanos a aquellos espacios no urbanos que quedaban dentro de la franja de exclusión de aplicación de fitosanitarios de acuerdo con la Ley Provincial N° 11.273.7 Otro ejemplo es el caso de Córdoba, donde a la definición de periurbano productivo como espacio hortícola se incorporó la concepción de “Región Alimentaria de Córdoba” que, a su vez, incorpora núcleos de producción ubicados a 40/50 km de la Ciudad. Para los casos de La Plata y Luján, primó la mirada de periurbano productivo hortícola como TPP.
La diversidad productiva de los TPP
En todos los casos se identificaron una gran diversidad de producciones que se desenvuelven en estos territorios. Los rubros mencionados fueron los siguientes: hortícola, avícola, pesquera, vacunos, apícola, porcina, frutícola, lácteos/tambos, vitivinicultura, chacinados, florícola, ovino, harinas, verduras pesadas (papas, zapallo, cebolla, etc.). Se trata de un conjunto muy heterogéneo de actividades productivas que se desarrollan en los periurbanos productivos y que abastecen a las ciudades. Por citar algunos casos llamativos: en Rosario sobre la costa del Río Paraná tiene gran protagonismo la pesca artesanal; en Luján se destaca una experiencia de producción de arándanos. Estas actividades suelen quedar invisibilizadas por la centralidad que adquiere en el imaginario social la producción hortícola en los TPP.
Las infraestructuras/espacios que sostienen o pueden fortalecer la producción
En esta dimensión se consideraron aquellos elementos que colaboran a la producción de alimentos pero que no necesariamente se condice con el espacio concreto que ocupan los predios productivos. En la dinámica de mapeo se dio como ejemplo el caso de los galpones de acopio que, sin que sean directamente los predios donde se produce, son claves en el sostenimiento de la actividad productiva. Con ese puntapié surgieron diferentes elementos y espacios que ordenamos en las siguientes categorías: de comercialización (mercado, galpones de acopio, ferias, nodos de consumo), de producción (locales de venta de insumos, agronomías, experiencias productivas que sirven como modelo para los productores o espacios experimentales), de movilidad y transporte (transporte público, caminos y rutas, peajes), de riego (canales, acequias, pozos de agua). En ese apartado surgió también el rol de la extensión universitaria que clasificamos como integral, en la medida en que las tareas de extensión de las universidades se abordan desde aspectos ligados a la comercialización, la producción, hasta asesoramiento de todo tipo.
Las infraestructuras/espacios que contribuyen a sostener/mejorar las condiciones de vida de las familias productoras
En este caso, se indagó sobre aquellos elementos o espacios que contribuyen al sostenimiento de la vida de las familias productoras. Como en el caso anterior, se partió de un ejemplo como puntapié, y se consideró el caso de las instituciones educativas a las que asisten los miembros de las familias. De esta pregunta surgieron un conjunto de elementos y espacios que clasificamos de la siguiente manera: salud (salitas, hospitales, campañas sanitarias de la universidad), educación (escuelas primarias y secundarias, escuelas agrarias, universidades, centros de oficios y capacitación), recreativo (clubes, canchas de fútbol, iglesias, predios para eventos sociales), seguridad (luminarias en las calles para evitar robos y situaciones delictivas) y comedores comunitarios.
Los espacios que actualmente no están en producción, pero pueden incorporarse a esta y/o entrar en competencia con otros usos
Aquí se buscó incorporar un análisis sobre los patrones de crecimiento del periurbano e identificar zonas donde potencialmente se puede expandir el periurbano productivo u otro tipo de uso periurbano que entre en contradicción con la producción de alimentos. Para esta dimensión se identificaron centralmente zonas donde se expanden usos que entran en competencia con los TPP. En primer lugar, aparece la expansión del uso residencial mediante diferentes modalidades —formal cerrado, centralmente countries; formal abierto, expansión de la urbanización que se acerca a zonas productivas; informal abierto, los asentamientos informales que también se expanden en la mismas zonas—. Por otra parte, se distinguen también otros usos intensivos que compiten con el productivo, como las canteras y ladrilleras. En último lugar, aparece la mención de las normativas de ordenamiento territorial que también inciden en la forma de expansión que adquiere el periurbano productivo. Se observan, por ejemplo, ciertos ejes de crecimiento de urbanizaciones cerradas en el caso de Rosario y La Plata. En las sierras de Córdoba, esta misma actividad genera procesos de remoción en masa que amenaza los establecimientos productivos.
Los espacios que no están en producción, pero proveen servicios ambientales
En esta dimensión se indagó sobre aquellos espacios naturales que inciden en la sostenibilidad de los periurbanos productivos. De allí se identificaron, de acuerdo con el caso, reservas naturales (parques, bosques) y recursos hídricos (río, arroyo, diques reguladores, zonas de escurrimiento de lluvias). Espacios que no están en producción, pero proveen servicios ambientales como las sierras en Córdoba donde nacen los ríos, fragmentos de bosques en Luján para leña, las costas de río en Rosario para la pesca.
La morfología de los TPP
Un último aspecto que puede advertirse luego de una visualización de los resultados volcados en los mapas tiene que ver con la morfología de los TPP. En el caso de La Plata, se puede advertir una mayor concentración de la actividad productiva con una geometría de cinturón, así como una especialización hortícola. Mientras que, en el caso de Córdoba, por ejemplo, se advierte una forma más atomizada. Algo similar ocurre con el caso de Luján, como puede advertirse se han marcado puntos de referencia en partidos más lejanos. En ese sentido, también se observa que en los casos de Rosario y Córdoba —y en menor medida Luján— toman relevancia las producciones granarias de exportación —commodities como soja— que entran en competencia con estos territorios. Ello da cuenta de que la idea generalizada de que se trata de “cinturones” uniformes que se conforman en torno de las ciudades no resulta representativo en la mayoría de los casos analizados.
En síntesis, consideramos que una definición de TPP implica la indagación y atención en este conjunto de dimensiones que comprenden integralmente las condiciones ambientales, de producción, de comercialización y de vida para la AFCI que sostiene estos espacios cruciales para la seguridad y la soberanía alimentaria. Estas dimensiones parten del ejercicio de profundización, ampliación y operacionalización de la definición recientemente elaborada y promovida desde las organizaciones en el proyecto de Ley de Protección y Fortalecimiento de los TPP al que hemos hecho referencia anteriormente.
A su vez, resulta indispensable mencionar que se trata de una indagación situada en la medida que, como se advierte aquí, cada TPP tiene características propias. Ello refuerza nuestro punto de partida, donde retomamos una definición de territorio como espacio relacional, donde las diferentes prácticas sociales de los actores construyen territorios diferenciales (Manzanal, 2007). Sin embargo, en atención a nuestra finalidad inicial —aportar a la definición de los TPP— y a partir de una indagación situada en los cuatro territorios de referencia, podemos advertir algunos puntos comunes a considerar en próximos avances sobre su definición: (i) que la definición de TPP contiene pero no se limita a la producción hortícola; (ii) la imagen de cinturón verde —que supone la idea de una continuidad y continuidad entre quintas productivas— no identifica hoy día a los TPP que presentan una heterogeneidad de formas más o menos atomizadas; (iii) que los espacios de producción de alimentos y de reproducción de la vida de las familias de la AFCI no se realizan solo en los predios productivos, sino que se explica por la existencia de una serie de relaciones, procesos, espacios e infraestructuras que coadyuvan a su sostenimiento.
Conclusiones
En este trabajo buscamos aportar a la definición de los periurbanos a través de la profundización del conocimiento en torno a uno de los procesos que se desarrollan allí, ligado a la producción de alimentos. Al respecto, consideramos que se trata de una actividad que reviste gran relevancia por su rol en la seguridad y soberanía alimentaria de las ciudades. Por ello, buscamos contribuir a una definición con foco en la producción de alimentos desde una perspectiva relacional y que visibilice el carácter singular de estos procesos al poner de relieve su relevancia en la planificación urbana.
Se tomó como punto de partida una definición de TPP surgida desde las organizaciones de la AFCI, el concepto de territorio como espacio relacional y apropiado y una metodología de mapeo colectivo. Con estas herramientas buscamos destacar la importancia de estos espacios para la provisión de alimentos sanos, su amenaza frente al avance inmobiliario y la necesidad de fortalecerlos integralmente, y atender, entre otras cuestiones, a las precarias condiciones de vida de los agricultores familiares que sostienen la producción.
Advertimos que los TPP son espacios socialmente producidos con diferentes morfologías y una variedad de actividades ligadas a la producción de alimentos que exceden la forma de cinturón y lo hortícola (idea que identificamos como dominante al inicio de los mapeos y fuimos ampliando a través de diferentes preguntas generadoras que enriquecieron y complejizaron el análisis). Los TPP dependen de infraestructuras, circuitos de comercialización, procesos socio-ecológicos, espacios para la reproducción de las familias de la AFCI que exceden el predio, así como los conflictos que los atraviesan, y deben ser tenidos en cuenta para un abordaje integral y efectivo de la cuestión.
Con la finalidad de identificar los elementos, actividades y dinámicas que colaboran a la sostenibilidad de estos territorios buscamos dar cuenta de que a la hora de pensar en políticas públicas que mejoren y fortalezcan la producción de alimentos resulta clave ponderar y dar cuenta de qué manera las definiciones que retomamos para caracterizar ocultan o visibilizan elementos, sus límites y conexiones. En este sentido, ponemos de manifiesto la utilidad del mapeo colectivo como herramienta para discutir y reelaborar definiciones e ideas sobre los espacios, y recuperar los saberes-experiencias de los sujetos del territorio. Por último, esperamos colaborar en el reconocimiento del rol clave de los TPP y los AFCI que habitan y producen en estos espacios en la seguridad y soberanía alimentaria de las ciudades.
Mosca: Conceptualización (Conceptualization); Curación de datos (Data curation); Análisis formal (Formal Analysis); Adquisición de Financiamiento (Funding acquisition); Investigación (Investigation); Metodología (Methodology); Recursos (Resources); Software (Software); Supervisión (Supervision); Validación (Validation); Visualización (Visualization); Redacción - preparación del borrador original (Writing – original draft); Redacción - revisión y edición (Writing – review & editing). Pase: Conceptualización (Conceptualization); Curación de datos (Data curation); Análisis formal (Formal Analysis); Adquisición de Financiamiento (Funding acquisition); Investigación (Investigation); Metodología (Methodology); Recursos (Resources); Software (Software); Supervisión (Supervision); Validación (Validation); Visualización (Visualization); Redacción - revisión y edición (Writing – review & editing). Lupano: Curación de datos (Data curation); Análisis formal (Formal Analysis); Metodología (Methodology); Recursos (Resources); Software (Software); Validación (Validation); Visualización (Visualization). Cantero: Adquisición de Financiamiento (Funding acquisition); Investigación (Investigation); Metodología (Methodology); Administración de proyecto (Project administration); Recursos (Resources); Validación (Validation).
Para este articulo se contó con las siguientes fuentes de financiamiento: Proyecto ImpaCT.AR (2022-2024) “Caracterización socioproductiva de la Agricultura Familiar Campesina e Indígena para la construcción de un Plan Integral de Fortalecimiento y Desarrollo de los Territorios Productivos del Periurbano de Buenos Aires, Córdoba y Rosario”; BECA DOCTORAL CONICET de Julieta Saettone Pase. Convocatoria 2017 Temas estratégicos “Producción del territorio y políticas públicas. La Agricultura Familiar ante la inclusión, sustentabilidad e inundaciones encasos bonaerenses (2000-2020).”
Se agradece a todxs lxs participantes del mapeo colectivo pertenecientes a diversas organizaciones e instituciones: INTA, Universidad de La Plata, Universidad de Rosario, Universidad de Cordoba, Universidad de Luján, Universidad de Buenos Aires, MTE-Rural. También se agradece a Paula Acero Lagomarsino que colaboró en las tareas de coordinación de la dinámica de mapeo colectivo.
Referencias bibliográficas
Para profundizar en las diferencias de los conceptos mencionados se recomienda la lectura de Cardoso y Fritschy (Cardoso y Fritschy, 2012).↩︎
Se puede consultar la siguiente nota con información sobre la propuesta [Link].↩︎
La autora se refiere a esta metodología que incluye el uso de tecnologías de información espacial como “cartografía participativa”, para diferenciarla de otras formas de “mapeo libre” o cartografía social.↩︎
La preferencia por el uso de una plataforma virtual se justifica por el hecho de que, a inicios de 2022, momento en que se realizaron los mapeos, aún existían algunas restricciones de movilidad ligadas a la pandemia por COVID-19 en los territorios foco.↩︎
Esta tarea se enmarca en el Proyecto de Investigación y Desarrollo Orientado —Programa ImpaCT.AR Ciencia y tecnología— titulado “Caracterización socio productiva de la Agricultura Familiar Campesina e Indígena (AFCI) para la construcción de un Plan Integral de Fortalecimiento y Desarrollo de los Territorios Productivos del Periurbano”, impulsado por la Secretaría de AFCI (SAFCI). Uno de los resultados esperados de este proyecto es el de elaborar mapas de delimitación de los TPP. Los resultados presentados en este trabajo suponen un primer acercamiento a este objetivo, al precisar su definición y considerar los elementos que debe contener un mapa de los TPP. Una primera versión de estos resultados fue presentada en Mosca et. al (2022).↩︎
El proyecto impaCT.AR supuso el trabajo entre siete equipos de investigación de cinco universidades nacionales con inserción territorial. Es decir que todos los equipos tenían experiencia de trabajo en los territorios foco, así como redes de trabajo con actores territoriales relacionados con las temáticas trabajadas. Teniendo eso como base, la convocatoria de los participantes del mapeo y las decisiones sobre la representatividad de la muestra fueron tomadas por cada equipo de investigación considerando aquellas personas que podían aportar a su construcción. Aclarado este punto se advierte que, en todos los casos, hubo paridad de género, con excepción del caso de La Plata donde la muestra tuvo mayor representatividad masculina. El rango etario de los participantes fue entre veinte y sesenta años. En todos los casos hubo representación de técnicos de territorio, productores de alimentos y miembros de los equipos de investigación de las universidades.↩︎
La Ley Provincial N° 11.273, de aplicación de productos fitosanitarios, dio lugar a una serie de ordenanzas en muchos de los municipios del sur de Santa Fe que definen franjas donde la aplicación de ciertos productos queda restringida. En instituciones como el INTA, estas franjas cercanas a los cascos urbanos y que no pueden ser dedicadas a la producción granaria son conocidos como “periurbanos” y aparece como oportunidad de transiciones agroecológicas y generación de espacios de producción de alimentos a escala local.↩︎
QUID 16. Revista del Área de Estudios Urbanos. Área de Estudios Urbanos (Universidad de Buenos Aires, Facultad de Ciencias Sociales, Instituto de Investigaciones Gino Germani).
ISSN-e: 2250-4060.
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