Frente a los escenarios actuales en el mundo de las organizaciones, los trabajadores desarrollan estrategias de afrontamiento que les permitan transitar las transformaciones y el estrés generado por las mismas. El objetivo del presente estudio consiste en analizar cómo los componentes internos (locus de control) y externos (apoyo social, demandas y control del trabajo) influyen en las estrategias de afrontamiento del estrés en trabajadores residentes en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La muestra se conformó de 256 trabajadores. Se utilizaron los instrumentos 1) Escala de Locus de Control de Rotter, 2) Escala Breve de Afrontamiento al Estrés, 3) Job Content Questionnaire y un cuestionario sociodemográfico ad hoc. Se realizaron regresiones lineales simples y múltiples con el objetivo de evaluar el valor predictivo de las dimensiones del JCQ y el locus de control sobre las estrategias de afrontamiento evaluadas. Por un lado, bajos niveles de demandas en el trabajo predicen una mayor utilización de estrategias de afrontamiento activas cognitivas. Por otro lado, altos niveles de apoyo social y control se presentan como predictores del uso de afrontamiento activo conductual y emocional. Por otro, se pudo sostenerse de manera satisfactoria puesto que el Locus de Control externo parece funcionar como predictor de las estrategias de afrontamiento pasivas de tipo cognitivas, conductuales o emocionales. A partir de estos resultados, es posible inferir recursos para el diseño de intervenciones tanto en el ámbito organizacional, así como también en el clínico en lo que respecta al área laboral de los consultantes.
Faced with the current scenarios in the world of organizations, workers develop coping strategies that allow them to navigate the transformations and the stress generated by them. The objective of the present study is to analyze how internal (locus of control) and external (social support, demands and work control) components influence stress coping strategies in workers residing in the Buenos Aires Metropolitan Area (AMBA). The sample consisted of 256 workers. The instruments were used: 1) Rotter's Locus of Control Scale, 2) Brief Coping with Stress Scale, 3) Job Content Questionnaire and an ad hoc sociodemographic questionnaire. Simple and multiple linear regressions were carried out with the objective of evaluating the predictive value of the JCQ dimensions and the locus of control on the coping strategies evaluated. On the one hand, low levels of job demands predict greater use of active cognitive coping strategies. On the other hand, high levels of social support and control are presented as predictors of the use of active behavioral and emotional coping. On the other hand, it could be satisfactorily supported since the external Locus of Control seems to function as a predictor of passive coping strategies of a cognitive, behavioral or emotional nature. Based on these results, it is possible to infer resources for the design of interventions both in the organizational sphere, as well as in the psychotherapy setting regarding the work área..
A partir de la pandemia de COVID, las organizaciones se vieron implicadas en catalizar procesos de transformación para adaptarse a los distintos desafíos económicos, sociales y psicológicos (
Los estudios en relación a la calidad de vida en el trabajo han identificado una serie de síntomas relacionados como fatiga, falta de concentración, dolores abdominales, acidez, nerviosismo, inquietud, temblores, palpitaciones, sudoración, sofocos, así como cambios en el estado de ánimo, hábitos alimenticios y patrones de sueño (
Uno de los modelos teóricos más utilizados para abordar la temática es el Modelo Transaccional del Estrés desarrollado por Richard Lazarus y Susan Folkman (
En su interacción con el entorno, el individuo realiza una evaluación cognitiva caracterizada por dos valoraciones: primaria y secundaria. En una primera instancia (valoración primaria), evalúa al estímulo, al estresor como tal. A continuación (valoración secundaria), evalúa los recursos
Dentro de los recursos internos que intervienen en la valoración secundaria, resulta significativo indagar sobre el locus de control, estudiado y conceptualizado en sus inicios por
Esta variable fue estudiada desde sus inicios en contextos laborales, y en esta dirección el locus de control interno en el trabajo suele estar asociado a altos niveles de autoeficacia, bienestar, motivación intrínseca y alto rendimiento en el trabajo, mientras que el locus de control externo se asocia a niveles altos de sintomatología, estrés, ansiedad y depresión (
En este panorama complejo, los fenómenos psicoemocionales asociados al contexto laboral requieren un abordaje multidimensional para su estudio. En este sentido, el modelo teórico de Demandas y Control en el trabajo postulado por
En resumen, los estudios mencionados hasta el momento sobre estrés laboral y recursos de afrontamiento se centran en la identificación de perfiles de afrontamiento, o bien, de determinados perfiles relacionados con distintos niveles de estrés y sintomatología. Sin embargo, son insuficientes los estudios que indaguen sobre los mecanismos y procesos específicos de las respuestas de afrontamiento en un nivel de análisis cognitivo. Sobre la base de lo expuesto, el objetivo del presente estudio consiste en analizar cómo los componentes internos (locus de control) y externos (apoyo social, demandas y control del trabajo) influyen en las estrategias de afrontamiento del estrés en trabajadores residentes en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Por último, las hipótesis del presente estudio son:
Se trató de un estudio cuantitativo no experimental de alcance descriptivo correlacional y corte transversal (Hernandez et al., 2010)
La muestra se conformó de 256 trabajadores de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Gran Buenos Aires (AMBA) que tuvieran un mínimo de 6 meses de antigüedad en su puesto laboral. La media de edad fue de 36,12 años (DE= 13,89, rango= 18:86). El 64% de la muestra fue de género femenino, el 35% de género masculino, y el 1% indicó género no binario. En cuanto al tipo de organización, el 75% de los participantes son del sector privado, mientras que un 22% es de sector público y un 3% del tercer sector (p.e. cooperativas, ONGs, asociaciones de voluntariado, fundaciones, etc).
Para la recolección de datos se utilizaron cuatro instrumentos:
Se administró el macrocuestionario a trabajadores de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Gran Buenos Aires (AMBA). La administración fue de manera grupal e individual en formato presencial y virtual, y contó con una duración estimada de 25 minutos. Antes de responder el cuestionario, los participantes que accedieron a ser parte del estudio firmaron el consentimiento informado en donde se presentaron los objetivos de la investigación y se les solicitó permiso para trabajar con sus respuestas de forma anónima y con fines investigativos. Los datos fueron procesados a través del software IBM SPSS Statistics 22.
Para la primera aproximación de los datos se utilizó estadística descriptiva por medio de medidas de tendencia central y dispersión. Con el fin de detectar casos atípicos se utilizó el criterio de Mahalanobis y la prueba de Leverage. Luego se realizó un estudio descriptivo (medias y desviaciones típicas) para la edad y para las distintas subescalas del Job Contents Questionnaire (JCQ), la Escala de Locus de Control de Rotter y de la Escala Breve de Afrontamiento. A continuación calcularon las correlaciones de Pearson entre las distintas dimensiones de las variables del estudio. Finalmente, se realizaron regresiones lineales simples y múltiples con el objetivo de evaluar el valor predictivo de las dimensiones del JCQ y el locus de control sobre las estrategias de afrontamiento evaluadas. Para éstos análisis, en primera instancia se empleó un intervalo de confianza del 95% (IC 95%) y se utilizó un nivel de significación de p<.05. Sin embargo, al realizar varios análisis con distintas variables dependientes, se optó por utilizar la corrección de Bonferroni para mitigar el error de tipo I. En todos los casos, con la corrección de Bonferroni, el p valor ajustado fue de .008.
El criterio de Mahalanobis y la prueba de Leverage descartaron la presencia de casos atípicos que estén influyendo sobre las variables estudiadas. En la
M
DE
Mínimo
Máximo
Demandas
13,660
2,995
6
20
Control
16,402
3,302
8
24
Apoyo
25,449
4,235
10
34
Locus de control externo
9,553
2,829
1
17
AA conductual
14,215
2,595
133
145
AA cognitivo
16,793
3,279
8
24
AA emocional
5,547
1,673
2
8
AP conductual
11,569
3,002
6
21
AP cognitivo
12,191
3,071
6
21
AP emocional
28,992
5,466
14
47
AA= Afrontamiento Activo; AP =Afrontamiento Pasivo.
Se hallaron correlaciones positivas significativas entre control del trabajo y afrontamiento activo conductual (r= .169, p< .01) y emocional (r= .166, p< .01). Además, existen correlaciones positivas significativas entre apoyo social y afrontamiento activo conductual (r= .230, p< .01) y emocional (r= .214, p< .01). Por otro lado, se halló una correlación negativa significativa entre demandas del trabajo y afrontamiento activo cognitivo (r= .131, p< .05).
Por último, se evidenciaron correlaciones positivas significativa entre locus de control externo y estrategias de afrontamiento pasivas conductuales (r= .225, p< .01), cognitivas (r= .135, p< .05) y emocionales (r= .219, p< .01).
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7-
8.
9.
1. Demandas
-
2. Control
,359
-
3. Apoyo
0,102
,366
-
4. LoC Externo
0,088
-0,017
0,016
-
5. AA conductuales
0,012
,169
,230
-0,071
-
6. AA cognitivas
-,131
0,073
0,100
0,027
,416
-
7. AA emocionales
0,040
,166
,214
0,079
,569
,174
-
8. AP conductuales
0,024
-0,031
-0,039
,225
0,047
,223
,255
-
9. AP cognitivas
0,055
-0,045
0,002
,135
,148
,167
0,094
,322
-
10. AP Emocionales
0,037
-0,042
0,008
,219
,224
,278
,310
,798
,766
Nota: LoC= Locus de control; AA= Afrontamiento Activo; AP =Afrontamiento Pasivo. *p < .05; **p < .01.
A continuación, se presentan los resultados de los modelos de regresión utilizados para evaluar el nivel de predicción de las variables que se asocian a las estrategias de afrontamiento. Para ello se llevaron adelante tres modelos de regresión lineal simple (cuando sólo hay una variable independiente) y dos modelos de regresión lineal múltiple (cuando hay más de dos variables independientes posibles), teniendo en cuenta las correlaciones previamente obtenidas asociadas a las hipótesis planteadas. Al ser modelos con poca cantidad de variables, se tendrá en cuenta el R2 sin ajustar para determinar la varianza explicada.
En cuanto a los modelos de regresión lineal simple, la variable demandas del trabajo explica un 1,7% de la varianza del afrontamiento activo cognitivo. Mientras que el locus de control externo presenta efectos estadísticamente significativos sobre las estrategias de afrontamientos pasivas conductuales, cognitivas y emocionales, explicando un 5,1%, 1,8% y 4,8% respectivamente (ver
Un primer modelo lineal múltiple indicó que tanto el control del trabajo como el apoyo social en el trabajo tienen efectos estadísticamente significativos sobre el afrontamiento activo conductual, explicando un 6,1% de la varianza (ver
Predictores
Modelo
B
beta
95% IC
R2
R2 ajustado
F
f2
Demandas - AA Cog
-144
-131
[-.278, -.010]
.017
.013
4.461**
.02
Loc Ext - AP Cond
.239
.225
[.111, .367]
.051
.047
13.520***
.05
Loc Ext - AP Cog
.146
.135
[.014, .279]
.018
.014
4.715*
.02
Loc Ext - AP Emo
.423
.119
[.189, .656]
.048
.044
12.713***
.05
Nota: IC= intervalo de confianza; LoC Ext= locus de control externo; AA cog= afrontamiento activo cognitivo; AA Cond= afrontamiento activo conductual; AA emo= afrontamiento activo emocional; AP cog= afrontamiento activo cognitivo; AP Cond= afrontamiento pasivo conductual; AP emo= afrontamiento pasivo emocional; *p < .05; **p < .01; ***p valor ajustado < .008.
Predictores
Modelo
B
beta
95% IC
R2
R2 ajustado
F
f2
Control - AA Cond
.077
.051
[-.024, .179]
.061
.054
8.250***
.06
Apoyo - AA Cond
.119
.194
[.040, .198]
Nota: IC= intervalo de confianza; LoC Ext= locus de control externo; AA cog= afrontamiento activo cognitivo; AA Cond= afrontamiento activo conductual; AA emo= afrontamiento activo emocional; AP cog= afrontamiento activo cognitivo; AP Cond= afrontamiento pasivo conductual; AP emo= afrontamiento pasivo emocional; *p < .05; **p < .01; ***p valor ajustado < .008.
Predictores
Modelo
B
beta
95% IC
R2
R2 ajustado
F
f2
Control - AA Emo
.051
.033
[-.014, .117]
.055
.047
7.328***
.06
Apoyo - AA Emo
.070
.026
[.019, .121]
Nota: IC= intervalo de confianza; LoC Ext= locus de control externo; AA cog= afrontamiento activo cognitivo; AA Cond= afrontamiento activo conductual; AA emo= afrontamiento activo emocional; AP cog= afrontamiento activo cognitivo; AP Cond= afrontamiento pasivo conductual; AP emo= afrontamiento pasivo emocional; *p < .05; **p < .01; ***p valor ajustado < .008.
La pandemia de COVID-19 ha acelerado la transformación de las organizaciones, impulsándolas a adaptarse a los desafíos económicos, sociales y psicológicos (
En este sentido, el presente estudio se propuso indagar sobre aspectos relacionados con la calidad de vida y la salud en el trabajo, explorando los componentes internos (locus de control) y externos (apoyo social, demandas y control del trabajo) y su valor en la elección de estrategias de afrontamiento del estrés en trabajadores residentes del AMBA con el fin de comprender sobre los procesos que subyacen al estrés laboral y su regulación.
La Hipótesis 1 del presente estudio se ha verificado parcialmente. Por un lado, bajos niveles de demandas en el trabajo predicen una mayor utilización de estrategias de afrontamiento activas cognitivas. Por otro lado, altos niveles de apoyo social y control se presentan como predictores del uso de afrontamiento activo conductual y emocional.
En cuanto a la relación entre demandas y afrontamiento activo cognitivo, puede explicarse a partir de modelos atencionales (Kahneman, 1973). En este modelo, los recursos atencionales son limitados y deben gestionarse. Si se distribuyen los recursos atencionales de manera masiva a las exigencias y demandas laborales, es esperable que la persona pierda el foco en lo que refiere a la planificación para resolver dicha situación. En otras palabras, si la atención se estrecha sobre los estresores, se estrechan también las posibilidades de tomar distancia y evaluar de manera flexible los posibles planes de acción para lidiar con la situación.
Respecto del apoyo social, la identificación de recursos interpersonales en el entorno laboral podrían estar impactando sobre estrategias que consisten en la resolución de problemas y la puesta en marcha de acciones para hacer frente a las exigencias que se presentan. Además, si se conciben aspectos de apoyo social en el trabajo, es necesario tener en cuenta que esto subyace al despliegue de comportamientos asociados a la búsqueda del apoyo emocional para atravesar situaciones problemáticas o de exigencia. De esta manera, en función de los resultados se puede sostener la hipótesis 1, la cual propone que los trabajadores con mayor apoyo social, mayor control del trabajo y menor nivel de demandas presentan mayor uso de estrategias de afrontamiento activas conductuales, cognitivas y emocionales.
Estos hallazgos son consistentes con la evidencia de Wang y Lei (2023) que sostienen una fuerte relación entre el apoyo social y la proactividad enriqueciendo el rendimiento, la satisfacción y las relaciones en el trabajo. En este sentido, si bien no se está estudiando la variable afrontamiento, se están analizando conductas y dinámicas propias de un afrontamiento activo conductual y emocional.
Chen et al. (2019) también proponen modelos similares al anterior en donde el apoyo social impacta sobre el uso de estrategias de afrontamiento adaptativas y funciona como un moderador del burnout y cuadros de ansiedad y depresión. En esta misma dirección, Jolly et al. (2021) realizaron una revisión integradora del rol del apoyo social en el trabajo. Los estudios analizados y los modelos teóricos convergen con los hallazgos obtenidos en este estudio puesto que el apoyo social favorece la calidad de las relaciones, las reacciones positivas, el desempeño y el manejo de las exigencias.
Por último, el control se entiende como el nivel de autonomía que el trabajador tiene para realizar sus tareas. Este constructo comprende la disponibilidad de conocimientos, aprendizaje de los mismos, tiempo y libertad para planificar la realización de las actividades laborales. Por lo tanto, en lo que refiere a la evaluación secundaria que postulan
En síntesis, al evaluar y percibir demandas adecuadas, apoyo social y control para hacer frente al trabajo, se dispone de recursos que facilitan acciones para lidiar con las situaciones exigentes del entorno laboral, así como también para depositar la confianza en otros y buscar regulación emocional compartiendo y empatizando con compañeros, líderes o colaboradores en el trabajo. Mientras que la percepción elevada de demandas desfavorece la utilización de afrontamiento activo cognitivo puesto que la atención se encuentra limitada consumiendo recursos cognitivos que podrían orientarse a la planificación para resolver situaciones.
El locus de control externo se refiere a la creencia de que los eventos y resultados están principalmente determinados por fuerzas externas fuera del control personal. Esta mentalidad puede llevar a un enfoque pasivo del afrontamiento, donde los individuos tienden a percibir que tienen poco control sobre su situación y, por lo tanto, adoptan una actitud más resignada o dependiente. En lugar de buscar activamente soluciones o estrategias para abordar los desafíos, aquellos con un locus de control externo tienden a atribuir los resultados a factores externos, lo que puede llevar a una sensación de impotencia y desesperanza. Respecto de lo conductual, la persona puede concebirse a sí misma con baja autoeficacia abandonando la acción sobre los problemas. En cuanto a lo cognitivo, al poner el foco de atención en variables externas, los sujetos suelen descomprometerse con su rol dentro de las situaciones que viven evitando pensar en ello o buscar modos de actuar sobre las exigencias que lo desequilibran. Asimismo, al atribuir a factores externos lo que les sucede, las personas suelen desestimar los beneficios de buscar apoyo en los demás.
En una revisión teórica, Patra et al. (2021) sostienen que el locus de control puede influir y relacionarse con estilos o estrategias de afrontamiento. En este caso, el locus de control externo se asocia a la elección de estrategias de afrontamiento pasivas, lo cual coincide con la bibliografía teórica y empírica previa. Esto se condice con otros estudios en donde el locus de control externo se asocia a niveles mayores de estrés y de descompromiso con el manejo de las exigencias que conlleva el mismo (Mawson et al., 2021; Ryon y Gleason, 2013).
En cuanto a la segunda hipótesis pudo sostenerse de manera satisfactoria puesto que el Locus de Control externo parece funcionar como predictor de las estrategias de afrontamiento pasivas de tipo cognitivas, conductuales o emocionales.
El locus de control externo se refiere a la creencia de que los eventos y resultados están principalmente determinados por fuerzas externas fuera del control personal. Esta mentalidad puede llevar a un enfoque pasivo del afrontamiento, donde los individuos tienden a percibir que tienen poco control sobre su situación y, por lo tanto, adoptan una actitud más resignada o dependiente. En lugar de buscar activamente soluciones o estrategias para abordar los desafíos, aquellos con un locus de control externo tienden a atribuir los resultados a factores externos, lo que puede llevar a una sensación de impotencia y desesperanza. Respecto de lo conductual, la persona puede concebirse a sí misma con baja autoeficacia abandonando la acción sobre los problemas. En cuanto a lo cognitivo, al poner el foco de atención en variables externas, los sujetos suelen descomprometerse con su rol dentro de las situaciones que viven evitando pensar en ello o buscar modos de actuar sobre las exigencias que lo desequilibran. Asimismo, al atribuir a factores externos lo que les sucede, las personas suelen desestimar los beneficios de buscar apoyo en los demás.
En una revisión teórica, Patra et al. (2021) sostienen que el locus de control puede influir y relacionarse con estilos o estrategias de afrontamiento. En este caso, el locus de control externo se asocia a la elección de estrategias de afrontamiento pasivas, lo cual coincide con la bibliografía teórica y empírica previa. Esto se condice con otros estudios en donde el locus de control externo se asocia a niveles mayores de estrés y de descompromiso con el manejo de las exigencias que conlleva el mismo (Mawson et al., 2021; Ryon y Gleason, 2013).
Asimismo, se puede estudiar el impacto del locus de control desde modelos más complejos como el Modelo Bidimensional del Locus de Control en donde se puede estudiar de manera diferenciada el locus interno y el externo.
En cuanto a la segunda hipótesis pudo sostenerse de manera satisfactoria puesto que el Locus de Control externo parece funcionar como predictor de las estrategias de afrontamiento pasivas de tipo cognitivas, conductuales o emocionales.
El locus de control externo se refiere a la creencia de que los eventos y resultados están principalmente determinados por fuerzas externas fuera del control personal. Esta mentalidad puede llevar a un enfoque pasivo del afrontamiento, donde los individuos tienden a percibir que tienen poco control sobre su situación y, por lo tanto, adoptan una actitud más resignada o dependiente. En lugar de buscar activamente soluciones o estrategias para abordar los desafíos, aquellos con un locus de control externo tienden a atribuir los resultados a factores externos, lo que puede llevar a una sensación de impotencia y desesperanza. Respecto de lo conductual, la persona puede concebirse a sí misma con baja autoeficacia abandonando la acción sobre los problemas. En cuanto a lo cognitivo, al poner el foco de atención en variables externas, los sujetos suelen descomprometerse con su rol dentro de las situaciones que viven evitando pensar en ello o buscar modos de actuar sobre las exigencias que lo desequilibran. Asimismo, al atribuir a factores externos lo que les sucede, las personas suelen desestimar los beneficios de buscar apoyo en los demás.
En una revisión teórica, Patra et al. (2021) sostienen que el locus de control puede influir y relacionarse con estilos o estrategias de afrontamiento. En este caso, el locus de control externo se asocia a la elección de estrategias de afrontamiento pasivas, lo cual coincide con la bibliografía teórica y empírica previa. Esto se condice con otros estudios en donde el locus de control externo se asocia a niveles mayores de estrés y de descompromiso con el manejo de las exigencias que conlleva el mismo (Mawson et al., 2021; Ryon y Gleason, 2013).
Lo que resulta interesante en el presente estudio, es que el locus de control externo pareciera ser un predictor de la evitación. En esta línea, se sugiere profundizar sobre el estudio de variables asociadas con la evitación experiencial en donde la falta de compromiso y la pasividad serían factores mantenedores de la sintomatología de estrés, ansiedad y depresión (Barlow et al., 1996;
El presente estudio no se encuentra exento de limitaciones. En primer lugar, los resultados expuestos presentan valores estadísticos bajos a partir de los coeficientes de correlación obtenidos evidenciando la necesidad de trabajar con muestras más robustas. En este sentido, también se propone la puesta a prueba de otros modelos teóricos similares al empleado en la presente investigación, pero que guarden una relación en torno a los aspectos de evaluación cognitiva y de factores psicosociales.
Además, se podría profundizar el estudio del apoyo social y el afrontamiento desde un modelo teórico que se centre en las relaciones y roles laborales. En este sentido, también podrían explorarse climas de trabajo y culturas organizacionales que funcionan como habilitantes de ciertos estilos para lidiar con las exigencias laborales. Finalmente, los estilos de liderazgo también pueden ser futuros marcos de estudio en torno al afrontamiento.
Asimismo, se puede estudiar el impacto del locus de control desde modelos más complejos como el Modelo Bidimensional del Locus de Control en donde se puede estudiar de manera diferenciada el locus interno y el externo.
El presente estudio resulta valioso en tanto aborda una problemática en un contexto nuevo y desde modelos teóricos poco explorados en lo que refiere a la articulación del estrés, locus de control, recursos y afrontamiento. Como se mencionó en párrafos anteriores, conocer la relación entre estas variables permite el diseño de intervenciones tanto en el ámbito organizacional, así como también en el clínico en lo que respecta al área laboral de los consultantes.
El presente estudio de enmarca en un proyecto de investigación acreditado por el Instituto de Investigación en Psicología. Vicerrectorado de Investigación y Desarrollo (VRID), USAL.







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