La nueva amenaza: artefactos radiológicos. Desde las pestes y los gases a las bombas sucias.

Autores/as

  • Jorge Pozzo

DOI:

https://doi.org/10.62174/cm.1436

Resumen

Los equipos militares para operar en un medio ambiente peligroso suelen tener capacidad QBN, es decir, son herméticos al ingreso de agentes químicos (gases), microorganismos (bacterias, esporas) y polvo nuclear (radiación). Ahora bien, en términos de conflictos convencionales el uso de pestes o de gases venenosos no constituye una novedad pero el uso de armas de emisión radiológica es inédito. Las únicas terribles experiencias atómicas han sido Hiroshima y Nagasaki; sin embargo, estos artefactos fueron bombas nucleares, una de Uranio enriquecido y otra de Plutonio, respectivamente: sus efectos letales inmediatos fueron por la radiación, el calor y los vientos huracanados. Ahora nos referiremos a la contaminación con radioisótopos, bajo la forma de una bomba radiológica. En ellas la letalidad no gravita en su aplicación al enfrentamiento con fuerzas militares, sino al uso contra ciudades. Esta es la que llamamos una nueva amenaza.

Recibido: 05/06/15 - Aprobado: 03/12/15

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Publicado

23-12-2015

Número

Sección

Artículos

Cómo citar

Pozzo, J. (2015). La nueva amenaza: artefactos radiológicos. Desde las pestes y los gases a las bombas sucias. Cuadernos de Marte, 9, 143-172. https://doi.org/10.62174/cm.1436